La Rioja
Adrián León y Luca Ferrone celebran con Álvaro Traver el gol de este último. alemoy
Adrián León y Luca Ferrone celebran con Álvaro Traver el gol de este último. alemoy

UNO A UNO

Regresan los errores defensivos

De nuevo la falta de concentración o los errores en las marcas a balón parado lastran las opciones de victoria en un partido marcado por el fuerte viento y el juego directo. Imprecisiones en controles o pases sencillos regresan de nuevo lejos de Logroño. Y la única buena noticia individual del encuentro de ayer la protagonizó Álvaro Traver, que debutó con gol en una gran jugada individual.

Tres tiros a puerta del rival y dos goles. No pudo hacer gran cosa en ninguno de los dos goles dado que vinieron precedidos de errores claros en las marcas de la defensa blanquirroja. Aún así, el resultado impide que pueda aprobar.

Desacertado en prácticamente todo lo que hizo o intentó. Muy desajustado en defensa, y muy poco preciso en pases sencillos sobre todo a Titi. Acabó siendo sustituido para que Titi se encargara del lateral derecho y Fran Pastor ocupara el extremo de esa banda.

Es evidente que Calahorro, central socuellamino, remató solo en el primer tanto. No se sabe si era responsabilidad de Caneda o de Pazó, pero es evidente que alguien falló. En un partido con tanto aire, la salida del balón fue imposible. Así que Caneda pasó desapercibido a la hora de crear.

Horrible en los dos goles encajados por la UD Logroñés en la mañana de ayer. No hubo tensión en los marcajes ni tampoco en el juego aéreo. Algo mejor estuvo al corte.

No lució nada por banda izquierda. Permitió a Cortell darse la vuelta en el segundo gol y apenas tuvo presencia en ataque en este partido totalmente marcado por el viento, que provocó defensas muy hundidas en ambos equipos, que recurrieron al balón largo. No llegó nunca a línea de fondo contraria.

El centro del campo de ambos equipos pasó totalmente desapercibido porque el balón largo fue el recurso principal. No tuvo oportunidad de mostrar su capacidad de generar juego de ataque. Estuvo bien por arriba, pero poco más.

Se le vio más cerca del área contraria que en anteriores encuentros quizás para aprovechar su buen juego aéreo. Lo intentó, pero ninguna de sus peinadas tuvo importancia en ataque.

No enganchó ninguna contra. No desbordó por banda. No generó peligro en ataque. Apenas sí pudo controlar dos balones y poner un centro al área en un partido marcado por el juego directo y el fuerte viento.

No era un partido propicio para sus cualidades. Al no haber juego por abajo, y debido a su baja estatura, Muneta no estuvo bien. Acabó siendo sustituido, y viendo las circunstancias ambientales parece hasta razonable pensar que su presencia en el once no era necesaria.

Desquiciado durante los 45 minutos que estuvo sobre el césped. Cayó en constantes protestas contra el árbitro y sus rivales. Fuera del partido. Berges decidió cambiarle en el descanso tras ver cartulina amarilla en la primera parte.

Mientras que Pau Franch, el 9 del Socuéllamos, sí fue importante para su equipo, Juanfran pasó totalmente desapercibido, y cuando dispuso de alguna incurrió constantemente en fueras de juego. Mal.

La mejor noticias, o la única buena noticia del partido de ayer. Salió para dar velocidad en el costado izquierdo, jugando a pierna cambiada. Es rápido y vertical, además de fuerte. Y demostró mucha calidad en el tanto de los riojanos. Bajó un balón tras un control fantástico y resolvió fenomenal con una vaselina desde la frontal.

Irrumpió con fuerza y velocidad. Parecía que iba a ser importante, pero acabó perdido en la frontal del área grande a la espera de enganchar alguna. Fue claramente de más a menos.

Lo mejor es que volvió después de una larga lesión. Jugó diez minutos más los cinco de añadidos. No tuvo relevancia como extremo derecho en un partido complicado. Necesita coger el ritmo a la competición.

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