La Rioja

JUGAR Y COMPETIR

Nuestro problema es la falta de capacidad competitiva en defensa». Lo dice Rafa Berges. Bueno es que lo tenga claro. Defensa, como última línea o defensa como sistema. Lo cierto es que ambas van unidas, pero no es menos cierto que la defensa, la línea, condicionan notablemente al resto de la UD Logroñés. Durante muchos partidos lo han hecho sus centrales. Ayer no estuvieron finos. Y los laterales, tampoco. Los números lo demuestran cada partido.

A la UDL le marcan goles repetitivos. Los de ayer se pueden comparar con los dos que también encajó en Navalcarnero. Repetitivos como los encajados por recular hasta encerrarse en el área propia; o por salir de la cueva y no llegar a tiempo. Ahora, balón parado.

Si sabemos cuáles son los males. Pues habrá que erradicarlos. Si no, la enfermedad se extenderá y propiciará el descenso. Afirma Rafa Berges que el problema de este equipo no es de juego de ataque y delanteros. También lo es. Miremos los números de nuevos. Fríos, sí, pero después de tantos partidos no mienten. No hay un goleador. El problema en el ataque nace porque este equipo juega muy retrasado con el fin de esconder carencias, pero luego esta intención se ve lastrada por falta de concentración o por un simple despiste. Y además, trasmite inseguridad. Después de una semana hablando de acudir a un campo pequeño que no permite elaborar fútbol y resaltar la importancia de defender las jugadas aéreas y rechaces no se entiende que con simple saque de banda se supere a los dos centrales y se permita a Cortell controlar, girarse y marcar con la blanda oposición de Paredes.

Existe un once definido, con sus ventajas e inconvenientes. Cuanto todo va bien, no se toca, pero aquí poco va bien y tampoco se toca. Saber que vas a jugar cada domingo tras no es bueno. No hay competitividad a la hora confeccionar le once. Miren los números. Una cosa es jugar a fútbol y otra competir y la UDL no sé si juega, pero desde luego no compite.