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La UD Logroñés se queda sin porteros tras la lesión de Felipe

La UD Logroñés se queda sin porteros
  • El guardameta vasco sufre una luxación en su hombro derecho y necesitará varias semanas de recuperación

Sin porteros a poco más de una semana de que comienza la segunda vuelta de la Liga. Esa es la situación de la UD Logroñés a día de hoy. Jon Ander Felipe se retiró del entrenamiento matinal del miércoles con una luxación en su hombro derecho. Después de una primera exploración, el guardameta vasco podría necesitar dos o tres semanas para volver a entrenarse con normalidad. Es un sitio delicado para un portero. A su lesión se suma la de Miguel Martínez, aunque éste confía en reaparecer en Lejona el 8 de enero, si bien aún no se entrena con el grupo.

Escupía la niebla sobre las instalaciones del Mundial'82 mientras los jugadores de la UD Logroñés se ejercitaban sobre césped artificial. Felipe trabajaba bajo palos a las órdenes de Sergio Montenegro, que se estrenaba como entrenador de porteros. Junto a ambos estaban Osés, que desde la lesión de Miguel se entrena a diario con el primer equipo, y Fermín Sobrón. Felipe fue a despejar el balón junto al palo derecho. Un disparo a bocajarro habitual en muchos de los ejercicios. Despejó el cuero, pero se quedó inmóvil, con el rostro pegado al césped. Le dolía el hombro. Llegaron José Miguel Martín y Jorge Ortega, fisioterapeutas de la UDL. «He oído un chasquido», le decía Felipe a Martín. Éste le pudo colocar el hombro en su sitio y ambos se retiraron al vestuario.

El futbolista cedido por el Eibar se sometió en la tarde del jueves a una resonancia magnética para conocer el alcance real de la lesión. El miércoles se le inmovilizó el hombro. Si le lesión no demanda pasar por el quirófano, Felipe podrá estar recuperado en el plazo de dos o tres semanas; si los resultados de las pruebas médicas indican que es necesario intervenir quirúrgicamente, el portero necesitará varios meses. Es la gran diferencia, el quirófano.

Rafa Berges cuenta para cubrir su portería con Ricardo Osés y Jesús Acobi, los dos cancerberos del filial de Tercera División. Miguel sigue trabajando en la recuperación de la lesión que se produjo en el Stadium Gal de Irún. El reto del capitán blanquirrojo es estar en condiciones para jugar contra el Lejona. Si se cumple el calendario, Miguel debe entrenarse con normalidad durante la próxima semana. El portero sufrió una rotura fibrilar de 7 milímetros en el recto anterior de la pierna derecha cuando golpeó el esférico. No pudo jugar contra el Amorebieta ni contra el Gernika.

La otra gran novedad del entrenamiento la protagonizó otro portero: Fermín Sobrón. El miércoles se ejercitó con sus compañeros y, de hecho, se quedará bajo la disciplina de la UD Logroñés. Al menos, por el momento. Sobrón llegó a un acuerdo con el Villanovense para poner punto y final a su cesión y ha regresado a casa. Ahora, la entidad deberá decidir qué futuro le espera porque no tiene tramitada ficha. Las opciones pasan por el primer equipo, el filial o la cesión siempre y cuando siga en el club.

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