La Rioja

SEGUNDA DIVISIÓN B

De la escuela madrileña a la vasca

Rico y Espina pugnan por el esférico. A la derecha, Sergio Rodríguez da instrucciones y Javi Rey juega el balón. ::
Rico y Espina pugnan por el esférico. A la derecha, Sergio Rodríguez da instrucciones y Javi Rey juega el balón. ::
  • El preparador recupera a Adrián León y trabaja con todos sus hombres salvo Juanfran y Fran Pastor

  • Sergio Rodríguez comienza a preparar el partido contra la Real B después de dejar para la historia el triunfo en Madrid

Vuelta a la rutina. Y además, con lluvia. La plantilla de la UD Logroñés regresó ayer a los entrenamientos después de dos días de descanso. Semana especial, como la anterior, con sesiones de trabajo por la tarde, aunque los futbolistas han asimilado bien el cambio de costumbres, como quedó patente el sábado en Valdebebas. Sin embargo, la victoria sobre el Castilla es una estadística más, pertenece a la historia; ahora el reto es otro filial, la Real Sociedad B. Un objetivo amparado en la igualdad, ya que los vascos suman un punto menos que los riojanos. De una escuela, la blanca, a otro, la donostiarra. Ambas suelen ascender a muchos jugadores al primer equipo, propio y de otros clubes.

Sergio Rodríguez puede contar con la casi totalidad de la plantilla en este comienzo de semana. Juanfran Guarnido es el único jugador que sigue trabajando al margen del ritmo global que marca el preparador. El ariete sigue recuperándose de ese problema muscular que le ha hecho pasar desapercibido en este comienzo de campaña. El técnico recupera a Adrián León para el compromiso del domingo y, a día de hoy, tiene dónde elegir. Fran Pastor está inmerso en su recuperación y no se le espera en varias semanas.

La plantilla comenzó a preparar ayer el partido del domingo, aunque la sesión vespertina fue más una toma de contacto que una sesión enfocada a la Real Sociedad. Sergio Rodríguez sigue una semana más junto a otros técnicos de la cantera, pero espera una solución por parte del club, que se está tomando con excesivo sosiego la sustitución de Carlos Pouso al frente del banquillo. La solución va más allá de lo que diga el marcador. El técnico canterano lo sabe y los jugadores también. Cuanto antes encuentren la solución, mejor para todas las partes.

Los futbolistas reflejan en sus rostros cierta relajación fruto sobre todo de la victoria en Madrid. Ésta ha alterado los ánimos y son varios los jugadores que no ocultan que necesitaban un triunfo para modificar la dinámica. Más cautos se muestran en privado acerca del relevo en el banquillo. Prefieren pasar página y ceñirse al guión del fútbol: respeto a las decisiones del club. Saben que la clave del éxito reside en ganar a la Real Sociedad porque son conscientes, además, de que la cabeza de la tabla no está tan lejos como parece. «Si jugamos como el pasado sábado, ganamos», se escuchaba ayer en los pasillos del Mundial 82.