La Rioja

Amelibia despeja de cabeza  en su primer partido con la UDL. Ese día jugó de lateral derecho frente al Leioa.  :: juan marín
Amelibia despeja de cabeza en su primer partido con la UDL. Ese día jugó de lateral derecho frente al Leioa. :: juan marín

SEGUNDA DIVISIÓN B

¿Dónde juego hoy, míster?

  • Jon Ander Amelibia se ha convertido en el comodín de la UD Logroñés tras actuar de lateral, central y medio centro

No es habitual que en un vestuario se junten dos futbolistas que respondan al nombre de Jon Ander. Al menos, fuera del País Vasco. En el de la UD Logroñés conviven Felipe y Amelibia, ambos Jon Ander. Uno, el primero, espera su oportunidad. De momento, Miguel le cierra el paso en la portería. Para el otro, el segundo, cada domingo es una aventura que poco tiene que ver con la anterior. Jona, como le llaman en el vestuario a Amelibia, ha disputado nueve de los diez partidos celebrados. Comenzó en el lateral derecho, pero diez semanas después ha jugado en el centro del campo, en un doble pivote inédito hasta el domingo. entre ambos ha jugado en el centro de la zaga, por la derecha y por la izquierda. Amelibia es el futbolista miltiusos que a Carlos Pouso le gusta tener en su equipo. No es el único. Julio Rico también responde a ese amplio perfil.

«Mi posición natural es la de central», admite el jugador, que dice no sentirse «sorprendido» por el cambio de ubicación que experimenta cada domingo. «Tampoco es la primera vez. El míster dice dónde juego y yo trato de hacerlo lo mejor posible. Nada más», añade.

Jon Ander Amelibia comenzó la temporada en el lateral derecho de una defensa que completaron Caneda, Pazó y Paredes. El equipo empató frente al Leioa en Las Gaunas. Primera decepción. «Ahora estamos mejor. Le hemos cogido el aire al grupo. Quizá no habíamos pillado el truco a la competición en estos primeros partidos», señala.

De lateral, al centro de la zaga. Primero con Paredes a su izquierda y Caneda a su derecha. No participó del partido de Fuenlabrada, pero cuando retomó el pulso a la titularidad ya no la soltó. Fue ante el Rayo Majadahonda y la UD Logroñés celebró su primer triunfo. «Cuando vine ya me di cuenta de que el fútbol aquí era diferente a lo que yo había vivido porque es más exigente que, por ejemplo, en el Amorebieta», admite.

Después de sumar cinco partidos con César Caneda a su lado en el equipo ganó además a Socuéllamos y Athletic y perdió frente a Toledo y Zamudio, Amelibia se desplazó unos metros hacia la derecha para suplir a Caneda y jugar junto a Adrián Pazó. Fue el anticipo a un nuevo movimiento táctico que ya se apreció en pretemporada: adelantar su posición.

Adrián León es incuestionable para Carlos Pouso. Si juega con un único pivote, el cántabro es el elegido; si juega con dos, como en Gobela, debe pensar quién acompaña a León. Ahora bien, Pouso también puede decir que sigue con un único enganche, ya que Adrián León no juega en paralelo con su compañero. Amelibia fue el guardaespaldas del mejor guardaespaldas blanquirrojo. «La verdad es que me noté raro en el centro del campo porque no es mi posición, pero a la vez me sentí cómodo jugando al lado de Adrián», apunta.

Amelibia ya se movió en la medular en algún partido de pretemporada. Es bravo en el juego aéreo, abarca campo y puede iniciar la jugada si roba y la da rápidamente a un jugador de mayor capacidad creativa. Sencillo y brillante si se entiende. «A nosotros no nos molesta que se dude del equipo en algún momento. En el vestuario hay buen ambiente y nos llevamos bien. Tiempo al tiempo. Esto acaba de empezar. Son diez partidos jugados y muchos por jugar. Queda liga», indica consciente de que al equipo le está costando más coger el ritmo de lo que el aficionado pensaba. «Estamos ante una competición muy igualada. Hasta dentro de unos partidos no se podrá decir nada. ¿Débil? Es una competición igualada, que no débil», añade.

La UDL demostró en Gobela que saca provecho a ese tipo de campo, pequeño, estrecho y en el que el fútbol es más físico. ¿Y Las Gaunas? «Yo prefiero jugar en un campo grande, prefiero Las Gaunas. En Gobela nos adaptamos a las exigencias del partido. Sabíamos que iba a ser de juego aéreo y de segundas jugadas. El sábado jugaremos en Albacete, en un campo grande. El reto es el mismo: ganar», concluye. Y ganar a otro equipo que tampoco ha perdido en casa.