La Rioja

«El Barakaldo te hace un roto si no juegas bien»

Carlos Pouso, con su pizarra, da instrucciones a los jugadores en la sesión matinal de ayer en el campo del                              Mundial'82. :: sonia tercero
Carlos Pouso, con su pizarra, da instrucciones a los jugadores en la sesión matinal de ayer en el campo del Mundial'82. :: sonia tercero
  • Partido entre favoritos el de mañana en Baracaldo. El técnico blanquirrojo sólo quiere pensar en conseguir el triunfo para, después, seguir ganando

  • Carlos Pouso Entrenador de la UD Logroñés

Hablar del Barakaldo en lenguaje futbolìstico es hacerlo de un equipo rocoso, de solera, con mucho potencial y siempre aguerrido, al que hay que superar sobre el césped para poderle ganar. Con sus mismas armas, las de la entrega total desde la salida al campo hasta la retirada a vestuarios, o con otras más sutiles, pero en las que no puede haber descuidos, Carlos Pouso sabe que Lasesarre siempre será un campo muy difícil para el rival del conjunto gualdinegro. El técnico riojano lo contempla como un partido más, en el que hay que intentar ganar para seguir buscando el triunfo en el siguiente encuentro, y después...

El nombre de Lasesarre ya impone cierto respeto...

Todos los partidos son complicados. Éste es el más inmediato y el único que tenemos. Y somos conscientes de las dificultades que nos va a proponer el rival.

Juegan dos equipos que el año pasado llegaron al 'play off' y que en éste lucharán por estar ahí arriba de nuevo.

Lo que hicimos el año pasado no nos vale ni a ellos ni a nosotros. Lo que hagamos es lo que nos tiene que marcar, y a día de hoy, nosotros no hemos dado la medida que esperamos.

Los guarismos del Barakaldo son parecidos a los de la UDL en casa.

Son circunstancias. El de mañana es un enfrentamiento contra un buen rival. Cuando se habla de equipos vascos se pone el ejemplo de rocosos, disciplinados. Algo que para mí son virtudes. Aparte de eso, es un equipo que juega muy bien y si le dejas, lo hace mejor. Somos conscientes de que es un conjunto muy equilibrado, que juega muy junto, que aprieta mucho. En su campo es muy agresivo y muy intenso y tiene jugadores muy buenos que te pueden hacer un descosido si no haces las cosas bien.

Usted conoce a sus jugadores. ¿Quién le inquieta más?

Tiene una pareja de centrales muy contundente y unos laterales muy difíciles de desbordar. El equipo juega con las líneas muy juntas. Cuenta con trabajo y creatividad en los dos medios centros, que son Galder Cerrajería y Fernando Pérez. Juega con mucha velocidad en las bandas, donde hay capacidad de asociación. Alberto Oca y David Martín suelen jugar ahí incluso a pierna cambiada. Y pueden crear superioridad por dentro. Arriba, llámense Ito, Vitoria o Yurrebaso, tiene delanteros con gol, muy solventes y que si no estamos muy atentos nos van a dar un disgusto seguro.

Cada encuentro es diferente

El domingo el equipo se soltó ante un rival directo. ¿Cómo lo ve cinco días después?

Fue un partido en el que hicimos cosas bien y otras no tan bien. En momentos disfrutamos, y en otros sufrimos. Pero lo que hicimos no me sirve para este partido, porque cada encuentro es diferente. Este es otro campo, otro rival, otra idea de juego. Fue difícil lo del domingo pasado y este también lo va a ser. Por otro lado, para mí fue un día difícil. Tenía 39 grados de fiebre y estuve en el banquillo. No me tenía de pie. Si lo llegamos a perder, igual me corto las venas. A mí, la fiebre me deja hecho un trapo, aunque pude estar.

¿Conseguir una buena diferencia de goles fue lo más positivo?

Pero ya no te vale para este domingo. Siempre es mejor ganar que perder. Igual tuvimos la dosis de acierto que nos faltó siete días antes en Zamudio. El fútbol tiene estas cosas. Les pasa a los grandes y a los que somos muchísimo más pequeños. Esto lo determina el dominio de las áreas y lo que habitualmente se llama pegada. Ha habido partidos en que hemos carecido de ella y ante el Athletic tuvimos más pegada que el rival. El resultado es lo que marca todo al final.

También hay una lectura menos positiva de ese partido. Fueron demasiados goles encajados.

Todas las semanas trabajamos ese aspecto del juego, sobre todo en función del rival. Pero hay momentos en que el rival también tiene su cuota de calidad y de buen juego. Y te lo hace saber marcando goles.

¿Ayuda mentalmente la goleada y el triunfo claro?

Sí, pero la semana siguiente también hay que volver a ganar. Cuanto más sumes, menos kilómetros te quedan por recorrer. Pensábamos que podíamos estar mejor, pero no nos soluciona nada ganar si luego no seguimos en ese mismo plan. Hemos dejado puntos, para lo que han sido otros años, pero es el caso de más equipos. Otros tampoco han empezado bien, incluso manteniendo mucha más base que nosotros.

Cinco goles. ¿Pudo ser balsámico para Mendi el tanto que hizo?

Los delanteros viven del gol. Por mucho que les digas que hacen su trabajo, los 'nueves' necesitan golear. Aunque no sólo los delanteros tiene que meter goles. A lo mejor, aquí, desde Cervero, no ha habido un 'nueve' goleador. Alejandro, Juanjo, Carlos Fernández, Camochu... son ejemplos. Juanfran y Mendi son goleadores consumados y aquí aún no han marcado lo que se espera de ellos. Pero aquí ha venido gente como Menudo, Pere Milla... y metieron muchos más goles que los que habían anotado nunca.

El jugador habrá salido reforzado...

Seguro. Siempre se quita un peso de encima y a nivel psicológico, le ayuda. Es lo mismo que las críticas, que a los jugadores les afectan y mucho. Lo que hace falta es que el equipo compita, sume, gane puntos y consiga lo que todo el mundo quiere, que no va a ser fácil. No he visto todavía a todos los equipos, pero hay una tremenda igualdad. Nadie gana fácil a nadie. Parecía que el Albacete, Bilbao Athletic, o equipos con más presupuesto tenían que ganar fácil y resulta que el líder es el Rayo Majadahonda, que perdió aquí. Todo se basa en ganar más partidos y sumar más puntos.