La Rioja

Pisón, ante el Espanyol (09/10) y Miguel, ante el Oviedo (13/14) encajaron cuatro goles en casa. :: D.U./M.H.
Pisón, ante el Espanyol (09/10) y Miguel, ante el Oviedo (13/14) encajaron cuatro goles en casa. :: D.U./M.H.

Tres goles en Las Gaunas son demasiados

  • La UD Logroñés ha encajado tres o más goles en casa en nueve ocasiones, pero es la primera vez que gana

Siempre se ha dicho que hay veces que un árbol no deja ver el bosque. Se podría aplicar este dicho al partido del domingo, en el que la UD Logroñés se salió consiguiendo cinco goles, hito nunca logrado. Pero también es cierto que el problema defensivo del equipo mantiene su vigencia, porque fueron tres los tantos que se encajaron y que hacen seguir pensando en que falta seguridad, control y compenetración en esa parcela.

Hubo deficiencias en la parte de atrás que se deben seguir trabajando para evitar esos sustos de última hora, que hicieron salir a la afición con cierto enfado, cuando cinco minutos antes del final del partido las sonrisas de los seguidores blanquirrojos se mostraban de oreja a oreja.

El domingo hubo problemas serios en el balance defensivo. Miguel, que empezó realizando dos paradones, se mostró nervioso en los balones aéreos y terminó encajando dos goles postreros perfectamente evitables, tanto por él como por el entramado defensivo riojano que se relajó en exceso. El centro de la defensa acusó las llegadas de los bilbaínos por el centro, rematando demasiados balones. Los postes jugaron a favor en esta ocasión.

El hecho es que en la séptima jornada el conjunto blanquirrojo lleva ya 9 goles encajados y eso es demasiado para un equipo que siempre ha sido muy seguro en esa faceta. Un inconveniente que se agudiza cuando juega el equipo fuera de casa en esta campaña, algo que habría que ir cambiando, cuanto antes, ante el Barakaldo en la próxima jornada.

La novena vez

Hasta la fecha, habían sido ocho las ocasiones en que el conjunto blanquirrojo había encajado tres o más goles en Las Gaunas, en sus siete años de historia. En su primera campaña, con Visnjic en el banquillo, encajó tres goles en dos partidos seguidos, ante Mallorca y Alcoyano, que se disputaron en noviembre del 2009. Y en el penúltimo encuentro de la temporada, ante el Espanyol B se puso fin de una buena racha de juego y resultados encajando un sorprendente 0-4 que sólo se ha dado una vez más. Ricardo Pisón fue el guardameta en aquel encuentro, que finalizó con los jugadores desolados sobre el césped.

En la temporada siguiente, un sólo partido con tres goles encajados, fue ante el Osasuna B, en la segunda vuelta, ya con Nacho Martín dirigiendo al equipo. En la 12/13, otro choque, ante la Peña Sport, al final de la temporada, con Raúl Llona en el banquillo. En la segunda jornada, en los despachos, se decidió dar el triunfo al Lleida por 0-3 en un partido que finalizó con empate a un gol, pero en el que una alineación indebida riojana dio con los puntos para los ilerdenses. Pepe Calvo estaba al mando de la plantilla blanquirroja.

En la 13/14, ante el Oviedo, con Miguel bajo los palos, varapalo enorme de 1-4 después de adelantarse los de Llona en el marcador. Por último y en competición liguera, en el último partido de la temporada regular de la pasada campaña, el Lealtad ganó por 1-3 al equipo riojano.

En Copa del Rey han sido dos conjuntos de Primera División los únicos que han conseguido batir por tres veces el portal blanquirrojo en Las Gaunas. El Valencia en la campaña 10/11 , y el Sevilla, en la 15/16, ambos en los octavos de final.

La del domingo fue la primera vez en que el equipo también se llevó tres goles, pero terminó ganando el encuentro merced a esos cinco tantos que han hecho que ahora la diferencia de goles, 10 a favor y 9 en contra, sea positiva para el equipo de Carlos Pouso.