La Rioja

Estadísticas y realidad se dan cita en Las Gaunas

Sergio Reguilón avanza con el esférico presionado por Thaylor, en la sesión del jueves. :: díaz uriel
Sergio Reguilón avanza con el esférico presionado por Thaylor, en la sesión del jueves. :: díaz uriel
  • Separados por cuatro puntos, el once vasco se presenta como un rival de corte más propicio para que los riojanos ganen

  • El Athletic nunca ha ganado en Las Gaunas mientras que la UD Logroñés no ha perdido aún en casa

logroño. Séptima jornada de Liga. Cuarta en Las Gaunas. Domingo de estadísticas, pero sobre todo domingo de fútbol. La UD Logroñés inicia el mes más importante para esta tierra, el mes en el que cada año examina su prestigio. Es tiempo de cosecha. Octubre no da nada futbolísticamente hablando, pero a la UDL le puede aportar mucho. Cinco partidos por delante en una serie que abre el Bilbao Athletic en el Municipal y que cierra el Albacete, en el Carlos Belmonte. Quince puntos en juego.

«El ambiente es espectacular; lo que no está siendo bueno es el rendimiento de los domingos», decía Carlos Pouso el viernes. Sabe de que va esto y sabe que esconder la realidad no es un buen camino. No está bien la UD Logroñés. No ha comenzado como se espera de ella. «Ahora mismo, no damos miedo», admite y asume que el Bilbao Athletic intentará aprovecharse del estado de sobreexcitación que reina en la plantilla riojana. «Yo lo haría», indica el vasco. La cuestión es si esas palabras responden también a la realidad y le está tendiendo una trampa a su amigo Cuco Ziganda vistiéndose con piel de cordero.

La batalla presenta dos flancos: el de los números y el de los noventa minutos de juego. El primero sirve para hablar de posibilidades; el segundo es el que vale. La UD Logroñés ha sumado siete puntos en los tres partidos que ha disputado en Las Gaunas. El Bilbao Athletic ha sumado otros tantos puntos lejos de Basauri, donde juega, en tres partidos. Los primeros no conocen la derrota como locales; los segundos no ha perdido lejos de su feudo. Hasta aquí, ambos se pueden considerar favoritos.

Además, el histórico revela que el conjunto de Ibaigane no sabe lo que es ganar en Las Gaunas. Su mayor botín es un empate sin goles, si bien la historia no pasa de ilustrar el presente. Los riojanos han ganado en tres de sus cuatro enfrentamientos y no han perdido con los vascos. Otro buen dato.

Más números. Octubre es un buen mes para la UD Logroñés de Carlos Pouso. Se medirán al Athletic, Barakaldo, Sestao, Arenas y Albacete. En el pasado ejercicio, los blanquirrojos jugaron cuatro partidos en octubre: perdieron ante el Oviedo antes de encadenar tres victorias consecutivas: Sporting, Avilés y Burgos. Cuatro goles a favor, ninguno en contra. Aun mejor fue la primera campaña de Pouso en el banquillo de Las Gaunas: tres triunfos, un empate y una derrota en aquellos cinco compromisos.

La realidad

Sin embargo, la realidad es la que se vivirá esta tarde en Las Gaunas. El Bilbao Athletic llega en mejor momento. Once puntos e instalado entre los mejores. No hay dudas en un conjunto remozado, pleno de juventud y con algún toque de veteranía. En la capital vasca no le incluían en el ramillete de favoritos a pelear por el ascenso. De momento, los hombres de Ziganda están rompiendo los pronósticos.

Carlos Pouso espera a un adversario que proponga fútbol. Según su ideario, equipos como el Athletic se ajustan mejor al patrón de adversario. Lamenta Pouso que los rivales de la UDL no salen con el balón desde atrás por lo que es más complicado presionar arriba, robar y crear. El Bilbao Athletic sí que lo hará. Ahora bien, habrá que ver si la UDL es capaz de jugar como quiere.

De momento, el técnico parece apostar por jugar de nuevo con Pablo Espina por dentro. Ayer dejó ver algunos cambios. Por ejemplo, formar de nuevo con Caneda y Pazó en el eje de la zaga y adelantar a Amelibia a la medular. O colocar a Sergio Reguilón en esa línea defensiva, con Carles Salvador por la banda derecha. La manija queda en manos de Antxon Muneta, mientras que la banda izquierda puede ser para Sergio García, pues Fran Pastor no completó la sesión de ayer. La derecha, para Thaylor. Demasiados cambios en busca de dar con la tecla que haga que estos músicos suenen como una orquesta.