La Rioja

TIEMPO DE REFLEXIÓN

O Carlos Pouso no se explica bien o los jugadores de la UD Logroñés no le entienden o el trabajo de despachos para confeccionar la plantilla ha sido erróneo. A veces lo barato es caro. No hay más explicaciones a la situación de la UDL en este inicio de temporada. Pouso y su cuerpo técnico deben reflexionar. Y una vez extraídas las conclusiones, trasladarlas al vestuario. Si no entienden el mensaje, el problema es más grave de lo presumido.

Cuando el colista te gana hay un problema. Si además no ha obtenido un punto hasta la fecha, el problema es más evidente. Pero si además vence por deméritos del perdedor, el problema, como admite Pouso es «preocupante».

La UD Logroñés aspira a ascender. Lo digan sus dirigentes o no lo diga. Es el reto con el que nació en el año 2009. Y todo lo que no sea ascender es un fracaso. Ni siquiera jugar el play off es un éxito. Jugarlo es el consuelo de los perdedores.

Para ascender, el rival debe respetarte. Para ganarte ese respeto debes ganar. Vencer y, si es posible, convencer. Ganar cuando juegas bien y, sobre todo, cuando el fútbol no es bueno. Esa es la diferencia entre un equipo grande y un equipo cualquiera. La UDL es a día de hoy un cualquiera. Gana con apuros en casa y pierde lejos de ella. En esa dinámica los números no salen ni en el césped ni en la grada, porque el globo se desinfla a medida que se consumen las jornadas.

Carlos Pouso necesita reflexionar. Y sus jugadores morir con las botas puestas. La indolencia no cabe en un aspirante al ascenso. El vasco busca lo mejor para su club. No me cabe duda de que es el capitán idóneo, pero hay ocasiones en las que los nubes bajas no dejan ver la borrasca que se avecina. Y, además, se ha equivocado. Pouso necesita dar giro a un once que se ha convertido en habitual pero que no rinde. Al aficionado no le importa nada el trabajo diario; le gusta ver a su equipo ganar. Esa es la única máxima del fútbol: ganar. Lo demás es poesía barata.