La Rioja

SEGUNDA DIVISIÓN B

El gol como único objetivo

  • La UD Logroñés sigue trabajando en el control del balón como la clave para ganar enteros en defensa y generar peligro arriba

Carlos Pouso está decidido a conseguir que el conjunto blanquirrojo adquiera el hábito del dominio del balón para mantener al seguridad defensiva que siempre ha caracterizado a sus equipos, y que aún no se ha conseguido este año en la UD Logroñés, y para hacer daño en la portería rival a lo largo de todo el partido, lo que tampoco ha conseguido. De hecho, su balance entre goles marcados y encajados es negativo. Tres anotados y cuatro encajados.

Así, el técnico blanquirrojo está trabajando las bases para llegar a los números de las dos pasadas campañas en cuanto a goles a favor y en contra. Los goles son los que dan puntos a los equipos.

En los cuatro primeros partidos, la UD Logroñés ha anotado tres, pero es que ha encajado cuatro. Unos momios muy diferentes a los de las pasadas campañas. Sin ir más lejos, el año pasado, los de Carlos Pouso se fueron a ocho goles a favor y solamente dos en contra en cuatro encuentros. Sendas goleadas por 3-0 en los dos primeros compromisos en Las Gaunas. Una campaña antes, la primera del vasco en Las Gaunas, se quedaban en siete goles a favor y dos en contra en esos cuatro encuentros, pero con un punto más en la tabla. Es decir, mayor rentabilidad.

En el entrenamiento de ayer, una vez más en estas últimas sesiones, el objetivo fue la movilidad de los jugadores, el control del esférico y el pase, con el objetivo de buscar el remate, el disparo rápido. Disparar a puerta y hacerlo en las mejores condiciones. Carlos Pouso y Raúl García estuvieron muy encima de sus hombres. En cada uno de los partidillos que jugaron, divididos en varios equipos, trabajaron la capacidad de reacción y la velocidad como armas que van a diferenciar su juego del de los demás y que les van a dar más posibilidades de triunfo en sus partidos.

El histórico de la balanza ha sido tradicionalmente positivo. Y Pouso lo sabe. Con Josip Visnjic, los inicios fueron duros, pero siempre con balance positivo en cuanto a los goles. Su equipo se fue a los 4 tantos a favor en las campañas 09/10 y 10/11, con 3 y 2 goles en contra, respectivamente. Con Nacho Martín en la campaña 2011/12 se anotaron 4 goles y se encajaron 3.

Sólo en las temporadas 2012/13 y 13/14 se empezó como este año, o incluso peor. Con Pepe Calvo, 2 goles a favor y 5 en contra, los que le dieron al Lleida por alineación indebida en el conjunto blanquirrojo. Con Raúl Llona, 4 a favor y 5 en contra. Incluso se llegó más a la portería rival.