La Rioja

SEGUNDA DIVISIÓN B

El inicio más complicado de Pouso

Gesto de preocupación de Pouso durante un encuentro de la presente campaña.  :: justo rodríguez
Gesto de preocupación de Pouso durante un encuentro de la presente campaña. :: justo rodríguez
  • En sus dos primeros años, la UDL de Pouso ganó tres partidos en cuatro jornadas; en el actual, una única victoria

  • El técnico no logra dar con el punto que cambie la trayectoria de la UDL

La Unión Deportiva Logroñés vive uno de sus inicios de temporada más complicados desde que debutó en Segunda B en el año 2009. Posicionada en puestos de descenso, inmersa en un juego que no gusta y en unos resultados que no satisfacen, el equipo que entrena Carlos Pouso no encuentra salida al callejón en el que se ha metido. Para el técnico vasco también es un inicio difícil. Por las sensaciones, los números y lo inesperado. «Debemos mejorar», repite Pouso cada semana. La cuestión es saber cuándo se invertirá la dinámica actual.

El equipo riojano suma cuatro puntos después de cuatro jornadas. Mantiene su mala relación con el gol, que en nada beneficia a su balance entre victorias y empates, máxime cuando le lastra también su debilidad defensiva comparada con ejercicios anteriores. Cuatro goles encajados en cuatro partidos. Demasiados, sobre todo si sólo has marcado tres.

El técnico vasco vive su peor inicio de campaña desde que se hizo cargo de la UD Logroñés en el verano del 2014. Una victoria, un empate y dos derrotas. Cuatro puntos. El triunfo llegó sobre el Rayo Majadahonda. Se venció con un enorme sufrimiento, pero se ganó. La UDL marcó un gol más que su rival. Una máxima sencilla, pero muy complicada de llevar a la realidad.

Quién sabe si el primer punto de inflexión de este conjunto se vivió en Fuenlabrada, cuando perdió un partido que había puesto a su favor gracias al gol de Javi Rey. El bajón que experimentó en el segundo periodo derivó en un mayor dominio local y en los tantos de Diego Cervero y Dioni. Es el único compromiso que ha ganado el cuadro madrileño. Los otros tres los cuenta por derrotas.

En Toledo le pasó algo similar. De disfrutar de ocasiones en el primer periodo, sobre todo Pablo Espina, a protagonizar unos minutos de desconcierto al comienzo del segundo periodo. «El inicio de esa segunda parte nos ha dejado raros a todos: pérdidas absurdas, con el campo en mal estado, y nos hemos acabado de meter en un problema. Hay que jugar más largos, que no quiere decir más directos. No podemos dar pases tan cortos porque con uno nos acaban apretando a dos nuestros. Jugando así eres ineficaz. No somos el Barça para asociarnos de la mejor forma. Pero todo esto va en nuestro debe», decía Pouso al término del encuentro.

En su discurso ya se atisba un problema: la salida del balón. La UD Logroñés no tiene la consistencia defensiva de años atrás y lo acusa. Tanto el Leioa como el Rayo le crearon enormes problemas en Las Gaunas con balones a la espalda del pivote defensivo, en este caso Adrián León.

Dos inicios magníficos

Unos dicen que la historia, en este caso, la temporada, no es como comienza, sino como acaba; otros apelan a otra frase más pesimista: «Lo que mal empieza, mal acaba». Sea como fuere, la temporada no ha hecho sino comenzar, aunque no haya sido el inicio soñado. Desde luego, nada comparable al que protagonizo está UD Logroñés de la mano de Pouso, aunque con otros hombres, en las dos campañas anteriores.

El equipo del ejercicio 2014/15 sumó diez puntos en los cuatro primeros partidos. Empató sin goles en Las Gaunas frente al Astorga; venció por la mínima en Zamora (1-2); goleó al Tropezón (4-1) y sumó los tres puntos en Santiago de Compostela (0-1). Todo ello en los primeros cuatro encuentros que jugó porque aquella UDL comenzó la Liga como colista, ya que no pudo medirse al Murcia. Cuando lo hizo, venció en La Condomina. De hecho, si en la primera jornada ocupaba la vigésima plaza en la tabla, en la sexta ya era primera en la clasificación, con cinco victorias y un empate. En esos diez puntos en los primeros cuatro compromisos el balance goleador era claro: siete a favor y dos en contra. Todas las cifras caminaban de la mano.

Carlos Pouso remodeló el equipo para su segunda aventura en Logroño. Nueve puntos en sus primeros cuatro compromisos y unas sensaciones excelentes, pues como reconoce el vasco éstas van unidas a los resultados. Goleó a Compostela y Coruxo en sus dos primeras comparecencias en Las Gaunas (3-0) y en su cuarto partido dio un golpe de autoridad en la mesa al superar al Racing de Santander en El Sardinero (0-1). Su único traspié lo vivió en A Malata, donde el Racing de Ferrol le superó con un gol en los últimos minutos (2-1).

Aquel equipo que sumó el 75% de los puntos en juego marcó en esos cuatro envites ocho goles y encajó tan solo dos. El conjunto blanquirrojo prolongó su gran momento hasta el 18 de octubre, día en el que perdió en Estella después de sumar dos victorias y dos empates más a esos nueve puntos iniciales.

«Todos queremos arrancar mejor de lo que lo hemos hecho. Y es evidente que nosotros debemos mejorar. Por esta derrota no nos podemos volver locos. Pero las distancias aun no son definitivas. Acaba de empezar todo. Además es que con estos calores el fútbol parece amistoso. No estamos todavía con la chispa adecuada. Pero ninguno. Es lo que yo percibo de los partidos que he visto. Estamos la mayoría bastante espesos», reflexiona el vasco.

Con estos números en la mano, únicamente el inicio de la campaña 212/13, con Pepe Calvo en el banquillo fue peor. Tres puntos sumados, dos goles marcados y cinco encajados. La UD Logroñés empató ante Amorebieta, Gimnástica y Racing de Santander y perdió en los despachos su partido frente al Lleida, por alineación indebida.

En su primera temporada, con Josip Visnjic en el banquillo, el cuadro de Las Gaunas obtuvo seis puntos (tres goles a favor y tres en contra) después de comenzar con dos derrotas consecutivas, Villajoyosa y Ontinyent, y ganar a Lleida y Terrassa, por la mínima.

El técnico serbio repitió al inicio de la temporada 2010/11, aunque no la acabó. Cinco puntos repartidos en los empates en Oviedo y frente a La Muela, la victoria sobre la Peña Sport (3-0) y la derrota en Lezama. Balanza goleadora positiva, con cuatro tantos a favor y dos en contra.

Nacho Martín repitió puntuación en la campaña 2011/12. Cinco positivos. Se presentó con victoria sobre el Sestao y empató ante Eibar y Lemona, mientras que volvió a perder en Lezama. Cuatro goles a favor y tres en contra.

La temporada 2013/14 fue la última antes de la llegada de Carlos Pouso. Raúl Llona inicia ese proyecto después de salvar al equipo del descenso en la campaña anterior. Seis puntos sumó en esos cuatro partidos a pesar de iniciar la Liga con victoria del Celta en Las Gaunas (0-2). Ganó en A Malata (1-2) y al Sporting (1-0) antes de perder en Oviedo (2-1). Cuatro goles a favor y cinco en contra.

Con la historia en la mano, lo importante es el presente. ¿Qué necesita este equipo para dar un giro a su rumbo? Mejorar. Lo dice Carlos Pouso. ¿Cuándo llegará ese giro? «No me digas en qué plazo porque tendría que consultarlo con una bola de cristal. Lo que no vamos hacer es rendirnos, agachar la cabeza y tirar la toalla. Todos somos conscientes de que tenemos posibilidades de hacerlo mejor. Y muchas ganas, además. Espero que ese margen de mejora sea muy grande», concluye.