La Rioja

Juanfran pugna por el balón en el partido del domingo.
Juanfran pugna por el balón en el partido del domingo. / J. RODRIGUEZ

El delantero centro no tiene quien le pase

  • En las últimas campañas, el referente del área en la UD Logroñés no ha alcanzado las cotas de gol de las que venía precedido al fichar

Logroño. Si en la novela de García Márquez, 'El coronel no tiene quien le escriba', aquí el delantero centro se siente tan sólo o más sobre el césped. No actúa como refrente en el área rival, sino como un peón más de brega.

Parece un mal endémico desde que se fuera el máximo goleador de la entidad blanquirroja en sus años de historia, el asturiano Diego Cervero, que, con 51 tantos en tres temporadas, parece inigualable a corto plazo. Y es que desde entonces el delantero centro en este equipo ha pasado a ser un hombre que trabaja para sus compañeros, que no es el eje del juego, que no es la referencia. Hombres que llegaron como goleadores, casos de Alejandro Suárez, Juanjo Serrano, Sergio Garban, Íñigo Rodríguez... dejaron de serlo en la UD Logroñés.

Con Carlos Pouso en la dirección del equipo, sí que ha vuelto el goleador, el hombre que resuelve, que huele la pólvora del gol. Pero en estos dos años, ese jugador ha sido el segundo punta, el que llega de atrás como segunda opción al remate. Primero fue Juan Carlos Menudo, actuando incluso como falso delantero centro, que se fue a las doce dianas, la mayor parte de ellas en la segunda vuelta. Y en la pasada campaña surgió la figura de Pere Milla, también segundo punta, que se fue a los 18 goles. Sin embargo, en ambas temporadas, los dos jugadores no eran el referente, el 'nueve' del equipo.

Javi Camochu sólo llegó a los cinco goles y Eduardo Ubis, otro delantero, a los 4 goles en su haber. Fueron superados por Alegre y Titi, con 6 y 5 tantos, respectivamente, que juegan por la banda. El año pasado, Carlos Fernández se quedó en seis tantos, mientras que Jordan se quedó en dos y González y Morán, en un solo tanto. Alegre volvió a superar a todos con 7 dianas.

Para esta temporada, los fichajes de Sergio Mendiguchía o Juanfran Guarnido se presentan como de hombres de área. Junto a ellos, también con llegada, Pablo Espina y Thaylor Lubanzadio. Precisamente el primero de ellos ya ha anotado dos dianas, actuando como llegador. Es el actual máximo goleador del equipo.

El problema se deriva del poco contacto del delantero referente con el juego del equipo. Ante el Rayo Majadahonda, Juanfran comenzó entrando en juego, trabajando de espaldas a la portería y ofreciéndose para recibir. Lo hizo en varias ocasiones a pases de Javi Rey o Chevi y tuvo una ocasión, revolviéndose y disparando dentro del área. A medida que pasaba el tiempo, siguió buscando espacios abiertos, pero sin que el balón le llegase. El gol vino en una jugada en la que el centro de Caneda pasó por encima suyo y de su marcador, llegando a Espina, que entraba.

En el segundo tiempo estuvo como un islote en el ancho mar. Sólo un pase vertical de Chevi le dejó para correr sesenta metros sin poder llevar a buena el balón recibido. Está claro que necesita entrar mucho más en juego para sacar provecho de sus cualidades. Es una de las cosas a mejorar.