La Rioja

SEGUNDA DIVISIÓN B

La UD Logroñés gana pero continúa generando dudas

Espectacular chilena de Pastor nada más empezar el partido. Basilio detuvo el disparo. :: justo rodríguez
Espectacular chilena de Pastor nada más empezar el partido. Basilio detuvo el disparo. :: justo rodríguez
  • El buen inicio blanquirrojo se vio premiado con el tanto que significó la primera victoria de la UD Logroñés, necesitada tras sus primeros tropiezos

  • El gol de Espina salva a los riojanos, que estuvieron a merced del equipo contrario en el segundo tiempo

logroño. Tres puntos. Era la meta perseguida en este partido, después del mal inicio tanto en Liga como en Copa del Rey. Y ayer la UD Logroñés sumó su primera victoria que sabe a gloria después del mal rato que se pasó en la grada.

Y es que este conjunto blanquirrojo está aún a mucha distancia de lo que se espera de él, tanto dentro como fuera del club. Ayer se sufrió mucho, el equipo fue de más a menos a medida que transcurría el encuentro y la segunda parte resultó muy dura. El Rayo Majadahonda se hizo con el control del balón, dominó la parcela central a sus anchas, a la par que los blanquirrojos se iban hacia atrás, para evitar esos huecos que estaban dejando entre líneas, un día más, que hacía que el balón rondara con peligro el área local.

Sin embargo, esta vez también hubo cosas como para pensar que los blanquirrojos van a ir mejorando paulatinamente y que estos primeros compases queden en el olvido. Pero mientras tanto, hay que sufrir, tratar de generar más peligro, tener más llegada y, sobre todo, conseguir que el juego entre líneas pase a ser de control riojano. El día que eso se consiga, las posibilidades de triunfo se elevarán en muchos enteros. Mientras tanto, los blanquirrojos siguen sumidos en una controversia entre la disponibilidad atacante y el entramado defensivo. Por el momento, ninguno de los dos sale bien parado.

Ayer, el conjunto riojano salió convencido de lo que tenía que hacer, que era dominar la parcela central, juntar líneas y buscar la llegada al área rival con buenos balones, tanto por las bandas como con juego interior. Y empezó buscando la portería de Basilio. La defensa se mostraba sobria, Javi Rey bajaba a recibir para iniciar el juego de ataque, encontrándose con Chevi y buscando a Pastor por la derecha o a Espina por la izquierda.

En el Rayo sólo hacía daño Ñoño por la izquierda, un jugador muy bullicioso y veloz, que daba problemas a Rico, y a Caneda, por extensión. En los quince primeros minutos, hubo ocasiones para Pastor, Javi Rey, Espina y Chevi, antes de que Miguel tuviera que intervenir ante el citado Ñoño.

Y tras un posible penalti sobre Pastor, no señalado, llegó el gol que iba a servir para sumar los tres puntos. Caneda centraba elevado y el balón llegaba a Espina, quien veía cómo Basilio repelía su disparo. Pero el balón volvió a pies del asturiano, que dribló al portero con serenidad y consiguió un bello tanto.

Al ritmo del contrario

En vez de servir para serenar al equipo, el gol, como en otras ocasiones, vino a ayudar al conjunto rival a buscar la portería local cada vez con mayor intención. Jorge Félix envió al larguero un balón que tocó previamente Miguel y que pudo significar el empate.

El segundo tiempo fue un monólogo majariego. Los blanquirrojos se pertrecharon atrás y dejaron el centro del campo a los rayistas. Control, llegada por bandas y centros peligrosos. Oliva salvó el disparo de Juanfran en una contra que pudo haber significado el gol de la tranquilidad, y una y otra vez los madrileños percutieron sobre el portal de un Miguel que se mostró seguro y que evitó cualquier contratiempo. Victoria, sí, pero las dudas siguen ahí.