Fútbol. Sub 21

Saúl lleva los galones en la 'quinta' de Asensio

Saúl, goleador de la sub-21. / EFE

Su magnífica temporada colocaba al madridista como teórico líder de la sub-21, pero el centrocampista del Atlético se ha erigido en estandarte con cinco goles decisivos

MIGUEL OLMEDAMADRID

El Europeo sub-21 iba a ser la graduación de Marco Asensio, pero a quien le han terminado imponiendo la beca ha sido a Saúl Ñíguez. Cierto es que el mediapunta del Real Madrid venía de completar con sobresaliente su máster en la élite, con prácticas nunca lo suficientemente remuneradas en la Champions League.

La magia de Ceballos asombra en el Europeo

Aunque también lo es que el centrocampista del Atlético es un chico de notable en las optativas y de matrícula en las troncales. Porque pasar, regatear, recuperar balones o ir bien de cabeza está bien, pero como marcar goles en esto del fútbol, nada. Y el muchacho del '8' a la espalda y la muñequera rojiblanca tiene un don para enchufar los decisivos.

Cuando los partidos están en su punto más caliente, a Saúl se le caen de los bolsillos. Da igual ya cómo. Un día toca de chilena, como ante Macedonia. Otro tras regatear a varios contrarios, dan fe los portugueses. Y contra Italia, la otra gran favorita, un popurrí: apareciendo en la posición del '9', con un zurriagazo desde su casa y llegando desde segunda atrás. Qué más da que la portería la ocupe Donnarumma; un 'hat-trick' y a otra cosa. A preparar la final contra Alemania, concretamente. Si las cuentas no fallan, el 1-0 lo marcará el menor de los Ñíguez.

«Que Celades quite a Saúl que hoy no está apareciendo», se escuchó en la redacción un minuto antes de que abriera la caja de Pandora en las semis. Y era verdad, paradojas del fútbol, que esta vez el partido pedía retirarle a él y mantener a Marcos Llorente y a Dani Ceballos. Uno destruyendo y el otro creando, caño por aquí, caño por allá. Pero con el canterano del Atlético pasa como con la mayoría de grandes futbolistas: cualquier acción suya, por aislada que sea, puede valer oro. ¿O no ha ocurrido con Cristiano y Messi en un buen puñado de encuentros que, mereciendo el cambio desde el minuto 15, han marcado el gol de la victoria en el 90?

Bendito problema

A todo esto, y aun siendo un bastión en el Atlético de Simeone que año tras año pelea por la Champions, Saúl sigue sin ser un fijo en la absoluta. Para ser precisos, ni siquiera suma 90 minutos entre sus tres apariciones a las órdenes de Julen Lopetegui. Queda un año para el Mundial de Rusia y el ilicitano, más que llamar a la puerta, la está tirando. Compite con Koke, Thiago, Isco, Iniesta... Todos futbolistas más técnicos que él, pero ninguno con su capacidad goleadora. La pelota está ahora en el tejado del seleccionador. Bendito problema el suyo.

Y en el Atlético, precaución. No porque se dude del compromiso o del sentimiento del canterano, ni mucho menos. Saúl no protagonizará un caso como el de Theo Hernández. Sin embargo, cada verano son más los clubes interesados en hacerse con sus servicios y aunque hace justo un año firmase su renovación hasta 2021 elevando su cláusula a 80 millones de euros, la intención desde el Metropolitano es blindarle todavía más. Lógico tratándose de un valor seguro, pese a que las portadas se las lleven otros.

«La verdad es que Saúl tiene un contrato de larga duración con el Altético y no se va a ir a ningún sitio. El que tiene retiene», zanjó el presidente rojiblanco Enrique Cerezo durante el acto en el que presentaron el nuevo nombre de la estación de metro antes conocida como 'Estadio Olímpico' y ahora renombrada 'Estadio Metropolitano'. «Este año parece que toca Saúl y lo soportaremos, pero no creo que Saúl tenga otro compromiso que no sea el Atlético», agregó el alto dirigente colchonero.

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