FIEBRE EN LAS GAUNAS

Neymar ya es el Messi parisino

Neymar posa con su camiseta del PSG en el Parque de los Príncipes. :: efe
Neymar posa con su camiseta del PSG en el Parque de los Príncipes. :: efe

El carioca encuentra un club donde es un dios al que nadie discutirá

M. GLERA

Neymar es el mejor jugador del mundo». «Messi es el mejor jugador del mundo». «Cristiano es el mejor jugador del mundo». Depende de quien lo diga y de los intereses que defienda y sobre todo si la frase sale de los laboratorios de marketing. Al menos, ahora hay quien dice que Neymar es el mejor jugador del mundo, porque mientras hubiera estado en el Barcelona, nadie relacionado con el club se hubiera atrevido. El carioca ya es el número uno para alguien.

Neymar se va a París en busca de nuevos retos y títulos, porque de todos es sabido que París Saint Germain colecciona títulos nacionales y continentales. En este caso, lo suyo es todo un reto. Primero, ganar el título doméstico. Neymar llega a una tierra donde nadie le discutirá su presencia en el once. Desde el día que firmó es intocable, así que Unai Emery deberá andarse con cuidado de no molestar a su gran estrella, porque la molestia se puede convertir en la planta noble parisina.

Neymar se ha ido al PSG porque él ha querido, no porque su padre le haya obligado, aunque se haya metido al bolsillo 40 millones de euros por acompañarle en este viaje. Es más, Dani Alves no alentó a Neymar a jugar en el Parque de los Príncipes, sino al revés. El que aún no estaba en el club francés convenció al que ya había firmado. Quizá de ahí el desplante al City de Pep Guardiola. Neymar era feliz en el Barcelona, jugando al lado del número uno del mundo, Messi. Eso decía. Hasta que se cansó. Su padre pensó que sería moneda de cambio en la renovación de Messi para un Barcelona que andaba justo de liquidez. Pero Neymar sabía que en el Barcelona nunca sería Messi. En París, sí. Tratado como tal y pagado como tal, a razón de 30 millones de euros netos anuales, aunque seguro que antes de que acaben los cinco años firmados renueva varias veces más para calmar enfados.

Será interesante ver cómo se gasta 222 millones el Barça. Incluso morboso

Neymar es el Messi de París. Incluso lucirá el número 10 en su camiseta, elástica que el primer día de venta recaudó 1,4 millones de euros. Así que se entiende que el jeque parisino crea que no es un fichaje «caro» y considere que en dos años su jugador valdrá 400 millones.

Ahora, Neymar tiene que demostrar que está a la altura de Messi. Difícil. O de Cristiano, o de Maradona, o de otros muchos. De momento es un gran jugador con un enorme circo a su lado que todos explotan. Su padre y él, los primeros. Eso sí, tanto interés como ver la evolución del carioca y del PSG despierta saber cómo se gastará el Barcelona 222 millones de euros. Más que interés, morbo.

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