La maldición que persigue a La Roja

Desconsuelo. Camacho trata de consolar a Morientes. :: epa/
Desconsuelo. Camacho trata de consolar a Morientes. :: epa

España se ha enfrentado ocho veces a anfitriones de un gran torneo y siempre ha caído eliminada

JAVIER VARELA

España tendrá un doble reto ante Rusia el próximo domingo en el estadio Luzhniki de Moscú. El primero será conseguir el pase a los cuartos de final y el segundo acabar con una maldición que persigue a La Roja en los grandes torneos de selecciones. España nunca ha ganado a los anfitriones en las ocho veces que ha tenido que enfrentarse a ellos tanto en Mundiales como Eurocopas desde que lo hiciera por primera vez en 1934. Ante los equipos organizadores ha cosechado siete derrotas y un empate.

MUNDIAL DE ITALIA 1934

España ya padeció la maldición del anfitrión en su primera participación en un Mundial en Italia 1934. Y lo hizo con polémica y unas irregularidades que a día de hoy siguen siendo un misterio sin resolver y que hacen bueno aquello de que los anfitriones reciben ayudas. España se enfrentó a Italia en Florencia y el duelo terminó 1-1 y provocó que al día siguiente se volvieran a enfrentar con victoria final para los 'azurri' gracias a un solitario gol de Giuseppe Meazza. España vio cómo le anularon dos goles de forma más que polémica que impidieron que remontara.

MUNDIAL DE BRASIL 1950

La selección sufrió una de las derrotas más contundentes en un Mundial en 1950. Antes de que Brasil padeciera el famoso 'Maracanazo', la selección brasileña endosó un 6-1 a España en la segunda frase de grupos. A pesar de esa derrota, La Roja terminó en cuarta posición, siendo hasta el triunfo en el Mundial de Sudáfrica, la mejor clasificación en un Mundial.

EUROCOPA DE ITALIA 1980

La selección española, entrenada entonces por Ladislao Kubala, se enfrentó a los anfitriones en la fase de grupos y en el primer partido de la Eurocopa. España no pasó del empate a cero ante Italia y las posteriores derrotas ante Bélgica e Inglaterra (ambas por 1-2) mandaron al equipo de vuelta a España antes de tiempo. Como consuelo fue la primera vez que no se perdía ante un anfitrión de un gran torneo de selecciones.

EUROCOPA DE FRANCIA 1984

España rozó la gloria en París y se quedó a las puertas de ganar la Eurocopa en el país vecino. La selección se midió a Francia en una final que siempre será recordada por dos nombres propios, Michel Platini y Luis Arconada. El primero marcó de falta ante el segundo, al que el balón se le escapó por debajo del cuerpo. Un tanto de Bellone, en el minuto 90 sentenció el título a favor de los anfitriones.

EUROCOPA DE ALEMANIA 1988

La selección entrenada entonces por Miguel Muñoz pasó con más pena que gloria por aquella Eurocopa celebrada en tierras germanas. Encuadrada en el mismo grupo que Alemania, España logró una victoria ante Dinamarca (3-2) y encajó una derrota ante Italia (1-0) que obligaba a jugarse el futuro en la Eurocopa ante Alemania. Un doblete de Rudi Völler le dio el triunfo a los anfitriones y mandó a la selección española para casa en la fase de grupos.

EUROCOPA DE INGLATERA 1996

Seguro que Fernando Hierro, ahora seleccionador, no olvidará lo que ocurrió en aquella Eurocopa ante los anfitriones. España se enfrentaba a Inglaterra en cuartos de final en un escenario mítico como el estadio de Wembley, pero no pasó del empate sin goles. La tanda de penaltis decidió a favor de Inglaterra, que pasó a semifinales después de que el propio Fernando Hierro y Miguel Ángel Nada fallaran sus penas máximas.

EUROCOPA DE PORTUGAL 2004

Aquella selección de Iñaki Sáez llegó a Portugal con aspiraciones de hacer un gran campeonato y terminó saliendo por la puerta de atrás tras una fase de grupos lamentable. España ganó a Rusia (1-0, gol de Valerón) y empató ante Grecia, que luego ganaría la Eurcopa, gracias a un gol de Morientes (1-1), pero en el último partido de la fase de grupos, España cayó ante Portugal (1-0). Y eso que a España le valía con un empate para pasar a la siguiente ronda.

MUNDIAL COREA Y JAPÓN 2002

La última vez, hasta este domingo, que España se enfrentó a un anfitrión en un gran torneo fue en el Mundial de 2002. La Roja de Camacho sufrió la derrota más dolorosa y polémica de las que ha sufrido la selección ante un país anfitrión y que el VAR, tan protagonista en Rusia, hubiera solventado en favor de España. Una pésima actuación del colegiado egipcio Al Ghandour impidió que La Roja se metiera en semifinales.

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