La Rioja
Fútbol | Segunda División

El Getafe reclama su sitio en Primera

Cala celebra el 1-0.

Cala celebra el 1-0. / EFE

  • Golea 3-0 al Huesca en un alarde de pragmatismo y ya espera rival para la final de los 'playoffs'

Invitaba el 2-2 de la ida un planteamiento de 0-0 en la vuelta, y ni Getafe ni Huesca defraudaron con su puesta en escena. Unos, los azulones, por falta de necesidad. Los otros, blanquirrojos para la ocasión, por miedo a que su rival acabase demasiado pronto con el sueño que tanto les costó cimentar en El Alcoraz. El caso es que el guión tuvo mucho centro del campo y pocas áreas en las primeras páginas, situación agravada por un calor asfixiante, de hasta 37 grados, en el Coliseum Alfonso Pérez. Mala defensa para unos 'playoffs' sin mucho sentido. ¿O acaso es de recibo una eliminatoria a doble partido en pleno mes de junio en la que el sexto clasificado puede dejar sin ascenso al tercero, que lo ha merecido durante 42 jornadas?

No será esta temporada, porque el Getafe refrendó su condición ganando sin sufrimientos, pero ya ha ocurrido más de una vez. Venció el conjunto madrileño, eso sí, en un alarde de pragmatismo. Porque no creó ni una ocasión a partir de su fútbol en la primera parte ni tampoco la recibió. Se jugó a lo que quiso José Bordalás, experto en estas lides, y el gol acabó llegando a balón parado y a la tercera, poco antes del descanso. Mehdi Lacen se inventó una 'cucharita' en una falta en la frontal, Jorge Molina prolongó el balón y Juan Cala lo embocó en el área pequeña. La defensa del Huesca pecó de inocencia.

Antes pudo marcar Dani Pacheco en un libre directo casi desde el círculo central: todos esperaban un centro y el malagueño sorprendió un disparo, aunque a Sergio Herrera le dio tiempo a llegar a última hora con el pie. En el saque de esquina posterior el propio guardameta evitó el tanto del Cata Diaz, que se había elevado sobre la zaga oscense para cabecear. Se vio incluso un segundo gol antes del entretiempo, si bien no llegó a subir al marcador debido por posición antirreglamentaria de Jorge Molina. Fue a balón parado, qué novedad.

Aun obligado a volcarse en busca de una nueva remontada, el Huesca no dio un paso al frente a la vuelta de vestuarios. Mejor dicho, el Getafe no le dejó. De hecho, las ocasiones llegaron incluso mejores para el cuadro local. Cala tuvo en su pie izquierdo, el bueno, el primer doblete de su carrera, pero inexplicablemente lo estrelló en Sergio Herrera, que estaba ya vencido. Dani Pacheco sentenció la eliminatoria con media hora por delante, sellando con un derechazo cruzado una buena triangulación azulona.

Exhibiendo otro registro 'made in Bordalás', dícese del juego directo, David Fuster hurgó en la herida visitante. Cuatro toques bastaron. Jorge Molina peinó un balón largo, Portillo controló y asistió al espacio y el de Oliva ajustó el disparo a la escuadra en un alarde de clase. A ver qué otro jugador de Segunda División puede presumir de haber ganado seis Superligas en Grecia.

Quedaban aún quince minutos y para lo único que sirvieron fue para presenciar una tangana fruto de la desesperación del Huesca. El espectáculo alcanzó la categoría de bochornoso, escupitajo de Íñigo López a Cala incluido, aunque quien vio la roja fue Dani Pacheco ya desde el banquillo. El Getafe se jugará volver a Primera ante Cádiz o Tenerife la próxima semana, dos equipos a los que mira desde el retrovisor en una tercera posición que, al parecer, vale lo mismo que la sexta.

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