Atlético

El rompecabezas de Simeone

Simeone se lamenta durante el partido ante el Qarabag. /Efe
Simeone se lamenta durante el partido ante el Qarabag. / Efe

El técnico rojiblanco, que firma su peor arranque de Liga y Champions, no termina de dar con la tecla en la búsqueda del equipo perfecto

Javier Varela
JAVIER VARELAMadrid

El Atlético y Diego Simeone están metidos en un lío. Y de los gordos. El empate ante el Qarabag en Bakú deja a los rojiblancos con un pie fuera de la Champions a las primeras de cambio firmando su peor arranque en la máxima competición europea desde que el técnico argentino está en el banquillo. Una situación que también se vive en la Liga -donde nunca había estado tan lejos del líder a estas alturas- pero en la que todavía hay tiempo de revertir la situación. El Atleti encadena cuatro partidos sin ganar (tres empates ante Qarabag, Barcelona y Leganés, y una derrota, ante el Chelsea) en los que sólo ha metido dos goles, y uno de ellos ha sido desde los once metros.

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La sensación es que Cholo vive con un rompecabezas que no le permite dar con la tecla de un Atlético más identificable y similar al que le ha permitido llegar hace sólo unos meses a las semifinales de Champions y Copa del Rey, y terminar tercero en la Liga. Con la misma plantilla que la pasada campaña -reforzada por la recuperación de algún cedido por culpa de la sanción de la FIFA-, el argentino no termina de acertar en sus planteamientos. Su Atlético parece un equipo peor que la temporada precedente y también sus jugadores, ya sea por juego, físico, colocación o disposición y parece más perdido que nunca a la hora de confeccionar los equipos titulares. Así lo demuestra que, salvo Oblak y Saúl que han jugado todos los minutos de la temporada (y Koke, que sólo se perdió el de Azerbaiyán por unas molestias), el resto de jugadores se hayan convertido en piezas que no paran de moverse en la búsqueda de la solución del puzle.

Griezmann ha tenido hasta cinco compañeros en ataque: Correa, el más utilizado, Vietto, Torres, Gameiro y Carrasco

El primer rompecabezas lo tiene en la defensa, donde nadie tiene el cartel de titular, salvo Filipe Luis, y donde ha probado a todos sus efectivos en diferentes posiciones. El técnico ha utilizado tres laterales derechos (Juanfran, Vrsljko y Giménez) y en el lateral zurdo, además del brasileño, Lucas también ha disputado minutos. En el centro de la zaga, las rotaciones han sido constantes. Godín y Savic cuentan con más galones, pero se han alternado con Giménez y Lucas, haciendo que los once de carrerilla que ofrecía Simeone en temporadas pasadas sean historia. Muchas variantes que están volviendo locos a sus jugadores porque el que un día se queda en la grada, al siguiente recibe como 'premio' la titularidad.

Griezmann, en el duelo ante el Qarabag.
Griezmann, en el duelo ante el Qarabag. / Reuters

Una situación similar ocurre en el centro del campo, donde sólo Saúl y Koke son intocables, ante la pérdida de importancia de Gabi. El capitán ha visto cómo se ha quedado muchos partidos en el banquillo en favor de Thomas -con el que también ha compartido campo- e incluso Simeone ha apostado por jugar con cuatro mediocampistas como Gabi, Thomas, Koke y Saúl, en detrimento de jugadores más verticales como Carrasco o Gaitán, que también han tenido sus oportunidades.

Menos goles que nunca

Pero donde más se está haciendo evidente el 'jaleo' que tiene Simeone en su búsqueda del equipo perfecto es en la delantera. Ahí sólo hay un fijo, Antoine Griezmann -a pesar de estar muy lejos del futbolista que firmó una renovación millonaria en verano tras coquetear con otros clubes para marcharse-, que ha visto cómo ha tenido hasta cinco compañeros en ataque. Correa, el más utilizado, Vietto, Torres, Gameiro y Carrasco han sido la pareja de baile del francés, lo que hace que ninguno tenga la confianza suficiente que debe tener un delantero para funcionar en un equipo. Un ejemplo es Gameiro, que ante el Qarabag jugó más minutos de los que había jugado en toda la temporada. Inexplicable.

El Atlético ha rematado 71 veces en 8 partidos de Liga, mientras que en los tres choques de Champions lo ha hecho en 35 ocasiones

Tantas probaturas en ataque no han dado además con la tecla del gol, como demuestra que a estas alturas el Atlético sume sólo 14 goles, 9 menos que la pasada campaña. Si en la Liga los rojiblancos han rematado 71 veces en 8 partidos y han logrado 13 goles -cinco en Las Palmas-, en la Champions sólo han firmado un gol en los 35 remates que han hecho en tres partidos. Que Griezmann, Carrasco y Correa, con tres goles cada uno, sean los máximos goleadores del equipo deja claro que ni el francés está siendo el que era, ni que Simeone ha encontrado la solución con tanto baile de jugadores y posiciones en su continua búsqueda por encontrar un desatascador que abra los partidos. La aparición de Diego Costa en enero se hace imprescindible para esta labor, ya que desde que Simeone está en el cargo nunca había marcado tan poco su equipo. La campaña pasada llevaba 24, en la 15-16 sumaba 18, en la 14-15 cuatro más (22), mientras que en la recordaba 13-14 llevaba casi el doble que ahora (26), uno más que la primera del Cholo (25) en la 12-13.

Pero las carencias del Atlético no sólo son evidentes en la falta de puntería. Lo mismo pasa con el juego, que en esta campaña no se ha mostrado tan fiable como en anteriores. La presión no le permite recuperar tantos balones (60,99 por partido en Liga y 60,33 en Champions) y esa falta de forma física o la mala colocación ha provocado que el equipo sea un grifo abierto a la hora de perder balones (141,63 por partido en la Liga y 136,67 en Champions). El rompecabezas sigue dando vueltas en la mente de Simeone y está a tiempo de completarlo en la Liga. En la Champions debe apelar casi al milagro, ya que las probabilidades apenas le dan un 28% de opciones de meterse entre los dos primeros del grupo C.

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