El peor momento de Zidane

Su pulso con Florentino Pérez por Kepa y los resultados dejan al galo a expensas del PSG

AMADOR GÓMEZ MADRID.

Con dos años recién cumplidos como entrenador del Real Madrid, Zinedine Zidane atraviesa su peor momento al frente de un equipo que hace tan sólo cinco meses dominaba el mundo pero que se ha desplomado en la Liga y cuya evidente crisis amenaza ya incluso el futuro del técnico francés. El pulso que ha decidido echar Zidane a Florentino Pérez por el fichaje de Kepa y los resultados han puesto en la picota al entrenador galo, que parece haber perdido el control sobre una plantilla acusada de nuevo de estar acomodada.

El caso es que Zidane ha quedado ya sólo a expensas del temible París Saint-Germain, a un mes de la ida de octavos de final de la Champions, la competición preferida por los blancos a la que se agarra el Madrid para salvar la temporada, porque la Copa, aunque nunca la haya ganado el técnico, sería un pobre consuelo. El Madrid ha tirado la Liga antes de cumplirse la primera vuelta y ahora, aunque tenga un partido menos, está a casi tantos puntos del título (16), como del descenso (17). «Tengo que detectar el problema porque soy el responsable», apuntó Zidane. De momento, son cuatro salidas consecutivas sin victoria en la Liga (una derrota y tres empates), la peor racha del Madrid como visitante desde diciembre de 2008, algo que provocó el despido de Bernd Schuster y la llegada de Juande Ramos.

Con el Real Madrid roto física, táctica y psicológicamente, ha llegado el momento de ver la capacidad de reacción del entrenador del Real Madrid, forzado a recomponer la imagen de un equipo descontrolado. La responsabilidad está repartida entre el técnico y los jugadores, y lo que se achacaba a la mala suerte por la falta de gol ha pasado a ser un grave problema estructural, con pérdida de experiencia de la plantilla tras la marcha de Pepe, James y Morata y de peso de la llamada segunda unidad que tantísimo dio la pasada temporada.

Zinedine Zidane

El sábado insistió en su negativa a la contratación de Kepa y potenció así públicamente su enfrentamiento con las altas esferas, cuando Florentino Pérez es el principal valedor del portero del Athletic y no suele soportar retos de manera tan frontal. Zidane destapó el miércoles las discrepancias con la cúpula y, sobre todo con el presidente, e insistió tres días después en que no necesita un portero, ya que confía plenamente en Keylor Navas y no desea alterar la convivencia de un vestuario con el que está dispuesto a sobrevivir o morir.

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