Todo pasa por Cristiano

Cristiano Ronaldo y Álvaro Morata, al fondo, celebran un gol en la Champions . :: JAVIER SORIANO / AFP
Cristiano Ronaldo y Álvaro Morata, al fondo, celebran un gol en la Champions . :: JAVIER SORIANO / AFP

El Real Madrid no cede en la negociación para vender a Morata porque está pendiente del futuro del portugués

IGNACIO TYLKO

madrid. Hasta que Cristiano Ronaldo no aclare si va a seguir en el Real Madrid o cumplir su amenaza de marcharse porque está harto de que en España le consideren un «delincuente» y de que el club no le respalde lo suficiente, los grandes movimientos de entradas y salidas en el equipo blanco se ven hipotecados. El astro portugués, todavía de vacaciones, no ha hablado desde que 'A Bola' publicó que se marcha, y el próximo 31 de julio tendrá que acudir al Juzgado de Instrucción número uno de Pozuelo de Alarcón para declarar como investigado por cuatro delitos fiscales por los que habría defraudado 14,7 millones entre 2011 y 2014. Será una jornada clave.

El primer afectado en este rompecabezas es Álvaro Morata, decidido a cambiar de aires para ser más protagonista pero inquieto al ver que su salida no se cierra. Él no quería pero, si antes no se consuma su traspaso, el próximo lunes deberá ponerse a las órdenes de Zinedine Zidane para iniciar la pretemporada. El miércoles por la noche, el madrileño ya se veía como nuevo jugador del Manchester United.

Las negociaciones se iniciaron en 100 millones, pero semanas después el Real Madrid -tras rechazar una oferta formal de 70 millones- aceptó cobrar 80, más 10 por objetivos. Los 'diablos rojos' aceptaban pagar 80, pero no el variable restante. La diferencia era de apenas cinco millones, pero Florentino Pérez no dio su brazo a torcer y los dirigentes estadounidenses del United también se plantaron en su tope.

La situación se ha tensado más después de que algunos medios ingleses como la BBC y Sky Sports informasen ayer que el United ha fichado al belga Romelu Lukaku por 85 millones y se aleja de la puja por Morata. Según 'The Sun', el Everton ha decidido vender al delantero belga, de 24 años y al que José Mourinho decidió vender en el Chelsea -tras utilizarlo en la Supercopa europea de 2013-, y además habría logrado que Wayne Rooney, de 31 años y no convocado para la pretemporada con el United, volviera al equipo del que salió hace ya 13 años por 30 millones.

Se añaden más piezas al puzzle si se tiene en cuenta que el Chelsea de Antonio Conte, que pretendía a Lukaku, ahora vuelve su mirada hacia Morata, al que ya pretendió el curso pasado porque lo 'reclutó' para la Juventus. Los 'blues' dan por perdido a Diego Costa, cerca del Atlético aunque el lunes debe acudir a la pretemporada en Cobham.

Zinedine Zidane quiere que Morata se quede, ya que la pasada campaña le dio un excelente rendimiento y marcó 20 goles, con un promedio de uno cada 91 minutos, el mejor de la plantilla, y por eso el Real Madrid le ha puesto un precio de mercado muy alto. Sobre todo hasta no saber qué ocurre con Cristiano. Si el canterano al final se marcha, el objetivo es hacer un buen negocio por un jugador al que recompró de la Juventus el verano pasado por 30 millones.

Enfado de Mourinho

A la espera de que se haga oficial la contratación de Lukaku o se retome la opción A de Morata, José Mourinho está bastante molesto. Había exigido a los dueños del club al menos cuatro fichajes sonados, pero de momento sólo le han firmado al central sueco Víctor Lindelof, procedente del Benfica, por 35 millones. Sin Rooney, la capitanía del equipo recaerá en el centrocampista Michael Carrick, de 35 años, y seguramente Ander Herrera será el segundo jefe. Por veteranía y galones esa condición debería recaer en David de Gea pero, como ya sucedió con Iker Casillas en el Real Madrid, 'Mou' no quiere porteros con brazalete y prefiere jugadores que se muevan en la zona cercana a los árbitros.

Hoy será presentado Jesús Vallejo, fichado por el Real Madrid del Zaragoza tras conquistar el Europeo sub-19 de Grecia, y que jugó un año cedido en el equipo blanquillo y la campaña última en el Eintracht de Fráncfort. El central maño ocupará el hueco que ha dejado el portugués Pepe, fichado por el Besiktas turco. Otro refuerzo fijo que rejuvenece y españoliza todavía más la plantilla es el de Marcos Llorente, mediocentro que tras sobresalir en el Alavés vuelve para competir con Casemiro, del que se ha considerado fan el azulgrana Sergio Busquets.

Con el bético Dani Ceballos la negociación se acelera, aunque el Barça no cede, y el culebrón Mbappé se complica a medida que el Real Madrid se muestra indeciso, siempre a la espera de lo que resuelva Cristiano, y el PSG mueve sus hilos.

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