Oblak frustra al Real Madrid

Oblak da instrucciones a la barrera durante el partido de ayer en el Bernabéu. :: afp/
Oblak da instrucciones a la barrera durante el partido de ayer en el Bernabéu. :: afp

Cristiano Ronaldo, en su décimo partido consecutivo marcando, adelantó a los de Zidane y Griezmann empató el partido El portero del Atlético de Madrid da una exhibición y evita la victoria local

ROBERTO MORALES MADRID.

El derbi de menor trascendencia de la última década, dejó un bonito duelo de fútbol, repleto de orgullo entre dos estilos opuestos, en el que Jan Oblak frustró la voluntad del Real Madrid y Antoine Griezmann premió la inteligencia del Atlético que aumenta a seis años sin perder en Liga en el Bernabéu.

1 REAL MADRID

1 AT. MADRID

Real Madrid
Keylor Navas; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Kroos, Kovacic (Modric, m.72), Lucas Vázquez, Marco Asensio (Isco, m.72); Bale y Cristiano Ronaldo (Benzema, m.64).
Atlético de Madrid
Oblak; Juanfran, Savic, Godín, Lucas; Vitolo (Correa, m.61), Saúl, Gabi, Thomas (Gameiro, m.82), Koke; Griezmann y Diego Costa (Gabi, m.71).
Goles
1-0, m.53: Cristiano Ronaldo. 1-1, m.57: Griezmann.
Árbitro
Estrada Fernández (colegio catalán). Amonestó a Kroos (14) y Lucas Vázquez (88), por el Real Madrid; y a Vitolo (17), Thomas (33) y Lucas (89), por el Atlético.

El partido nacía con una bonita acción de Bale que sentaba a Godín con un gesto antes de recibir el balón y lanzar la carrera. El Real Madrid corría, le metía velocidad a la posesión, cosía a saques de esquina a su rival y se topaba con una figura que emergía por encima del resto. Oblak era un muro insuperable. Su primera acción medía al jugador en mejor momento goleador. Un balón peinado por Bale lo encontraba Cristiano y su fe, pero no podía precisar el remate como para superar al portero atlético.

Un exceso de confianza de Ramos despertó a su rival. Diego Costa marcó y fue anulado por falta en la presión, pero el Real Madrid se sentía cómodo, algo poco habitual en los duelos con el Atlético. De primeras conectaban y Cristiano soltaba un latigazo al que respondía Oblak en un bonito pulso.

Tras el Camp Nou, donde el Atlético falló en el momento de presentar su candidatura al título, el Bernabéu era un examen donde debía demostrar. Comenzó a hacerlo pasado el ecuador del primer acto, con un primer intento en el que resbaló Koke cuando metía el susto en la grada. Con la confianza que da tener a Oblak, que sacaba otra a Varane a bocajarro, adelantó la línea de presión y comenzó a incomodar al Real Madrid.

Fue cuando llegó la mejor ocasión rojiblanca del primer acto. Koke dejaba solo a Diego Costa, escorado, que controlaba mal y culminaba peor en el mano a mano ante Keylor Navas. La mano abajo, en el disparo al palo del portero, evitaba el tanto.

Ante el dominio rival pocos equipos tienen una reacción más temida con metros para correr que el Real Madrid. Marcelo aumenta la velocidad y su intento lo frenó la madera, la misma cruceta, antes de que Oblak cerrase su exhibición con una parada al potente disparo de Carvajal.

El plan de Zidane estaba al descubierto y Simeone ajustó piezas en el descanso. El Atlético arrancó el segundo acto en su terreno pero cómodo, tapando salvo en una acción que le costó cara las zonas de ataque madridistas. Su único despiste llegó a los 53 minutos cuando Bale con metros para correr superó a Juanfran y su centro lo enganchó de derecha Cristiano a la red. Era el gol 500 en Liga de la historia de los derbis, el décimo partido consecutivo marcando del astro portugués.

El gol hizo sentir tener los deberes hechos al Real Madrid. Se desconectó de golpe y el Atlético dio un paso firme al frente. Vitolo, que no encontró su papel en el primer tiempo, hizo daño a la espalda de Marcelo. Keylor salvaba la primera al balón picado de Saúl, respondía en la segunda abajo ante Vitolo pero en su rechace nada podía hacer para que Griezmann marcase a placer.

En dos minutos el derbi pudo caer del lado del Atlético que pasó a dominar la medular con Thomas omnipresente, Saúl y Koke liberados. Keylor lo evitaba, salvador ante Vitolo, antes de que los cambios mostraron la trascendencia que tenía el derbi. El primero madridista sentó a Cristiano, algo inaudito; el rojiblanco sentó a un peligro constante como Diego Costa.

Extrañó especialmente el de Zidane, con la eliminatoria ante el Juventus vista para la sentencia, renunció a su mejor rematador en vez de ubicar a Bale en banda izquierda y retirar a Asensio. Metió primero a Benzema, que no vio ni uno de los mil centros que el Real Madrid se empeñó en lanzar desde los costados. El siguiente paso en el cambio del plan trazado era Isco y Modric.

Los intentos madridistas tras remate de cabeza cruzado de Bale y disparo de Modric, no podían acabar de otra manera que ante una parada brillante de Oblak. Voló a la falta a la escuadra de Ramos, que en su cabeza tuvo, como no en el añadido, el balón del triunfo.

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