Messi no tiene quien le escriba

Leo Messi celebra uno de los dos goles que anotó ayer ante el Girona. :: efe/
Leo Messi celebra uno de los dos goles que anotó ayer ante el Girona. :: efe

Brutal recital del argentino en la goleada del Barça, con un triplete de Luis Suárez, doblete del rosarino y un gol de Coutinho

JESÚS BALLESTEROS BARCELONA.

Serrat le cantó a aquella mítica delantera de las cinco copas con Kubala, César, Basora, Moreno y Manchón. Alberti llegó a escribirle una oda al húngaro Platko. ¿Y Messi? Messi espera tener quien le escriba. Quien recoja su historia en el pasado y presente de este Barça que no se entiende sin el astro argentino. Pues fue Messi principio y fin de la goleada del Barça al Girona. Necesita muy poco Messi para devolver a la realidad a aquellos que, en plena enajenación mental, se atreven a dudar de la capacidad del astro para resolver encuentros. Ilusos.

6 BARCELONA

1 GIRONA

FC Barcelona
Ter Stegen, Semedo, Piqué (Vermaelen, min. 63), Umtiti, Jordi Alba, Busquets (Paulinho, min. 69), Rakitic (Sergi Roberto, min. 78), Coutinho, Dembélé, Messi y Luis Suárez.
Girona
Bono, Ramalho, Juanpe, Bernardo, Maffeo, Aday (Planas, min. 46), Pere Pons, Granell, Borja García (Aleix García, min. 62), Portu (Douglas Luiz, min. 69) y Choco Lozano.
Árbitro
Alberola Rojas (castellano-manchego). Amonestó a Juanpe, Jordi Alba.
Goles
0-1: min. 3, Portu. 1-1: min. 5, Luis Suárez. 2-1: min. 30, Messi. 3-1: min. 37, Messi. 4-1: min. 44, Luis Suárez. 5-1: min. 66, Coutinho. 6-1: min. 76, Luis Suárez.

Derrotó el Barcelona al Girona, de forma cómoda, casi aplastante en su primera presencia en el Camp Nou. La goleada se fraguó en el primer tiempo pese al primer zapatazo visitante, casi de estraperlo, casi sin avisar. Se consolida el equipo de Valverde en el liderato y no deja ilusión posible a los que le persiguen.

Messi se mostró insultantemente participativo, pero también aparecieron Luis Suárez y el resto del elenco de la constelación azulgrana. Dembélé, que volvía al once inicial, mejoró con el paso de los minutos, mientras que Suárez y Coutinho mostraron su capacidad para ser parte de la abultada goleada. El ariete charrúa sigue empeñado en revertir el pésimo inicio liguero, mientras que el brasileño muestra en cada partido que no es un convidado de piedra en la fiesta de Messi.

El gol tempranero del Girona despertó a la bestia azulgrana y fue contraproducente

Quizás no midió el Girona el alcance de sus hechos. Despertó a la bestia y se encontró con una avalancha de fútbol y goles que dejó en anécdota su apuesta futbolística en el Camp Nou. Su gol, a los 125 segundos en su estreno ante el Barça en el coliseo culé, habría sido digno inicio de una bonita historia de superación, pero el grande se comió al chico.

Cuando Portu aprovechaba el gravísimo error de Busquets y la sobrada desidia de Umtiti, no había dado tiempo a sentarse, a hincarle el diente a la cena, no había dado tiempo a que el Barça recordara que la Liga se resuelve en partidos como éste.

Un astro en otra órbita

Pero Messi estaba dispuesto a darle un toque de atención a aquellos que insisten en compararle con cualquier otro jugador. El astro argentino no resiste comparación. Los poetas del siglo XXI buscan inspiración para acertar en una oda al rosarino que recoja su influencia en este Barça.

Necesitó apenas unos segundos para igualar el choque. Abrió el tarro de las esencias y dejó a Luis Suárez solo para que volviese a marcar. Sería el principio del fin para los de Machín. El argentino no solo marcaría el segundo, sino que volvería a liarla minutos más tarde, dejando en evidencia a la barrera del rival. Va Messi algunos pasos por delante del rival y le hizo la de Ronaldinho a los defensores del Girona.

El golazo de falta no sería el último de los trucos de Messi antes de que el colegiado mandara a los equipos al vestuario. Segundos antes del parón, Messi volvió a hacer la del arquitecto que marca la línea perfecta para que, pasando por Coutinho, Luis Suárez celebrara su doblete.

Coutinho aprovechaba una jugada magistral del Barça para poner la manita, mientras que Luis Suárez cerraría la noche con un triplete brutal que confirmaba la regeneración del charrúa. El uruguayo marcaba su tercer gol tras grandísima jugada de Dembélé que fue de menos a más.

En un partido alegre para el espectador neutral, el Barça fue a por todas en su obligación de ganar, mientras que el Girona no mostró vergüenza alguna cuando ya sumaba seis goles en contra. Ter Stegen tuvo, incluso, que evitar goles claros a los suyos antes de que se cerrase la media docena de los azulgrana.

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