Llegó a balón parado

Gameiro celebra el único gol del partido de ayer. :: efe/
Gameiro celebra el único gol del partido de ayer. :: efe

Gameiro aprovechó una de las dos únicas ocasiones de los rojiblancos, que ejercieron un descarado 'catenaccio'

AMADOR GÓMEZ MADRID.

Después de cuatro partidos sin conocer la victoria, en un encuentro muy gris y sin apenas ocasiones del Atlético de Madrid, tuvo que ser una jugada a balón parado, como en los mejores tiempos del equipo de Simeone, el que salvase al conjunto rojiblanco en Balaídos, en un duelo disputado a puerta semi-cerrada por el cierre de la clausura de la grada de Río. El Atlético de Madrid volvió a sus orígenes, con la clara intención de dejarse dominar por el Celta desde el pitido inicial y, una vez que se adelantó en el marcador tras un rechace a la salida de un córner, se reforzó aún más en el centro del campo y se encerró totalmente en su área para asegurar un triunfo que fue excesivo castigo para el Celta dados los méritos de los colchoneros ante un adversario que puso el juego pero al que le faltó puntería. El Atlético, sin embargo, en un duelo clave para una reanimación obligada, se alió de nuevo con la pelota parada que tantos puntos le dio en la Liga hace cuatro temporadas.

0 CELTA

1 AT. MADRID

Celta
Sergio Álvarez, Hugo Mallo, Cabral (Emre Mor, min. 72), Sergi Gómez, Jonny, Pablo Hernández, Lobotka, Wass (Guidetti, min. 72), Aspas, Maxi Gómez y Pione Sisto.
Atlético de Madrid
Oblak, Juanfran, Savic, Godín, Lucas, Correa (Filipe Luis, min. 88), Thomas, Gabi (Giménez, min. 66), Saúl, Griezmann y Gameiro (Gaitán, min. 60).
Árbitro
Munuera Montero (Andaluz). Tarjetas amarillas a Savic, Jonny, Gabi, Cabral, Pablo Hernández, Juanfran y Thomas.
Gol
0-1, min. 28: Gameiro.
Incidencias:
Estadio de Balaídos, con la grada de Río (unos 8.000 abonados) clausurada

Sigue el Atlético sumido en dudas, al igual que su técnico, que alineó su novena defensa distinta en otras tantas jornadas, pero rompió por fin su mala racha, la peor de la era Simeone, en un estadio que se le suele dar bien, aunque en esta ocasión jugó con fuego y se arriesgó a perder al menos dos puntos. Lo evitaron Oblak, pasado el cuarto de hora, cuando el Atlético estaba totalmente desaparecido del partido en un inicio pésimo que recordó al de Azerbaiyán, y el larguero, a la hora de partido, cuando Iago Aspas lanzó un libre directo que se estrelló en la madera.

Poco después de ese palo se reclamó un penalti en el área del Atlético por mano de Gabi, pero precisamente a partir de ese momento, en cuanto Giménez sustituyó al capitán, el equipo de Simeone dejó de sufrir ante un rival que fue perdiendo la profundidad y la fe. Con un descarado 'catenaccio' defendiendo el 0-1, aunque, lógicamente, sin oportunidades de contragolpe con tantísimos metros por delante para Griezmann -falló un cabezazo en una llegada aislada en el segundo tiempo- y Gameiro, que se reencontró con el gol tras un saque de esquina afortunado, con un remate previo de Savic.

El Celta superó al Atlético en fútbol y oportunidades, pero volvió a mandar la eficacia y la actitud defensiva de los colchoneros, que tuvieron dos únicas ocasiones claras de gol y frustraron el juego de toque del equipo de Unzué, al que tampoco le dieron resultados los cambios ofensivos en el tramo final. Los de Simeone, sin embargo, fueron conservadores, pero en el momento en que el técnico argentino y sus jugadores más lo necesitaban, le dieron un resultado excelente. Ante la baja forma de Griezmann, en un equipo que parece muy tocado físicamente, Gameiro, que fue sorprendente titualar ante el Qarabag pero hasta que repitió en Balaídos no había jugado ni siquiera media hora en la Liga, fue quien ejerció esta vez de matador, cuando se encontró ante Sergio Alvárez libre de marca para dar los tres puntos a un equipo que no brilla pero continúa invicto en el campeonato.

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