Gameiro insiste en la Liga

Gameiro celebra el primer tanto del partido. :: efe/
Gameiro celebra el primer tanto del partido. :: efe

El delantero francés, con un gol y una asistencia, deja al Atlético a siete puntos del Barça

EFE MADRID.

Un gol al contragolpe de Kevin Gameiro en el minuto 66 rompió el plan defensivo del Athletic Club y dirigió al Atlético de Madrid hacia un triunfo insistente e indispensable, completado luego con el 2-0 de Diego Costa, para seguir la estela del liderato de la Liga del Barcelona, a siete puntos de distancia. El pase del 2-0 también correspondió al francés, la solución desde el banquillo de un partido áspero para el conjunto madrileño.

2 ATLÉTICO

0 ATHLETIC CLUB

Atlético de Madrid
Oblak; Vrsaljko, Giménez, Lucas (Godin, m. 46), Filipe; Correa (Gabi, m. 68), Thomas, Saúl, Koke (Gameiro, m. 59); Griezmann y Diego Costa.
Athletic Club
Kepa; Lekue, Íñigo Martínez, Núñez, Saborit; San José; Susaeta, Beñat (Iturraspe, m. 64), Vesga (Córdoba, m. 71), Sabin Merino; y Williams.
Goles
1-0, m. 67: Gameiro. 2-0, m.79: Diego Costa.
Árbitro
González González (C. Castellanoleonés). Amonestó a los locales Correa, Diego Costa y Filipe Luis y a los visitantes Beñat y Unai Núñez.

El Athletic Club le entregó la pelota sin matices, como suelen hacer últimamente sus oponentes y como también, salvo unas cuantas excepciones, suele tener más dificultades para profundizar entre la estructura defensiva rival. No es nada nuevo ya para el conjunto madrileño, que necesita el vértigo, el pensamiento rápido y el espacio para correr, para desbordar más y mejor a sus contrincantes. El Atlético es menos Atlético sin contragolpe y sin velocidad, también, en su defecto, cuando no encuentra entre líneas el fútbol de Antoine Griezmann.

Más aún cuando su oponente tiene tan claro lo que quiere del encuentro, como el Athletic Club, medido al milímetro tácticamente, ajustado al detalle, indudablemente más preparado en el Wanda Metropolitano para limitar daños en su portería -no hubo una sola parada de Kepa en el primer tiempo- que para provocarlos en la otra.

Atrincherado por momentos, sostenido por ese rigor para saber cuándo y cómo debía replegarse o cómo y cuándo debía evitar la superioridad por las bandas, sin más proposición ofensiva que tener la pelota porque le tocaba en ese momento, más que para crear algo inquietante para el hoy casi siempre 'espectador' Jan Oblak, el Athletic contuvo todo el primer tiempo la insistencia del Atlético.

Entre otros asuntos porque al conjunto madrileño le faltó más precisión de tres cuartos para adelante, donde se resuelven los ataques, porque el árbitro González González no observó penalti en el minuto 18 en la maniobra dentro del área de Diego Costa, derribado por Unai Núñez, y porque Giménez envió fuera una ocasión.

La primera parada de Kepa Arrizabalaga llegó ya con la segunda parte en juego, con una volea de Diego Costa que atrapó sin excesivos apuros el guardameta; al menos algo en una ofensiva desordenada, intermitente, que tropezó a menudo con el muro que había edificado el Athletic en su campo e irrompible... Hasta el minuto 66. Una de las mínimas oportunidades que concedió el equipo bilbaíno para el contraataque. Pero ahí no perdona el bloque local: un robo de balón en el medio campo de Saúl, que conectó con Griezmann, éste con Gameiro y éste con el gol, con un certero tiro cruzado.

¿Tenía plan para remontar el Athletic, tan ajustado para defender todo el encuentro? No. Ni con el 0-0, cuya mejor opción fue un doble regate de Jan Oblak que solventó con inesperada agilidad, ni con el 1-0, sin un solo acercamiento, ni menos con el 2-0 de Diego Costa, que aprovechó el servicio de Gameiro para sentenciar el triunfo colchonero.

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