Al clásico, en la cresta de la ola

Paulinho marca de cabeza uno de los dos tantos que anotó ayer en el encuentro frente al Deportivo. :: reuters/
Paulinho marca de cabeza uno de los dos tantos que anotó ayer en el encuentro frente al Deportivo. :: reuters

El Barça golea al Deportivo con dobletes de Luis Suárez y Paulinho, y Messi estrella tres balones en los palos y falla un penalti

JESÚS BALLESTEROS BARCELONA.

En el horizonte el clásico. Y al Santiago Bernabéu llegará un líder cargado de argumentos para buscar la sentencia de esta Liga. El Barça afronta el duelo contra el Real Madrid a 11 puntos tras su clarísima victoria ante el Deportivo y recuperando su solvencia ante la meta rival, por mucho que fueran bastantes más las ocasiones que errara que las que terminaron entrando en la portería de Rubén. Pero el equipo azulgrana llegará el sábado al partido ante el Madrid con un Messi en plan abusón, con un Iniesta superlativo y un Luis Suárez al que le empiezan a entrar los goles (seis en cinco jornadas). Y esto es mucho decir.

4 BARCELONA

0 DEPORTIVO

Barcelona
Ter Stegen, Sergi Roberto, Piqué, Vermaelen, Jordi Alba (Digne, min. 80), Rakitic, Iniesta (André Gomes, min, 55), Paulinho, Alcácer (Aleix Vidal, min. 23 ), Messi y Luis Suárez.
Deportivo
Rubén, Juanfran, Sidnei, Schar, Navarro, Borges, Guilherme (Fede Valverde, min. 63), Gil (Borja Valle, min. 84), Çolak (Bakkali, min. 63), Adrián y Lucas Pérez.
Árbitro
Mateu Lahoz (Valenciano). Tarjeta amarilla a Schar.
Goles
1-0. min. 29. Luis Suárez. 2-0. min. 41. Paulinho. 3-0. min. 47. Luis Suárez. 4-0. min. 75. Paulinho.

Y no hubo goleada de escándalo en el Camp Nou previa al último duelo del año porque Rubén hizo el partido de su vida, sacando balones imposibles, parando un penalti a Messi, y porque los palos rechazaron hasta cinco tiros de los azulgrana, tres de ellos del argentino. De dos de ellos se aprovechó Paulinho para hacer su doblete. El brasileño y Luis Suárez serían los goleadores en una noche en la que sobresalieron, sobre todo, Iniesta y Messi. Y es que, muy lejos de los arrumacos y los mensajes que otros necesitan de forma continua, la estrella argentina está volcada en hacer de este Barcelona un equipo coral. Inmerso como anda siempre en la pelea por ser el mejor en todo, no duda en regalar goles y compartir el halo de protagonismo que le acompaña eternamente.

Al argentino le bastaron un par de ramalazos para desmontar el guión inicial del Deportivo. Enormemente inocente y timorato en ataque, al equipo de Cristóbal se le hacía un mundo superar siquiera el centro del campo del Barça. Su lucha por despegarse de la zona de descenso sufrió un enorme revés. Que Messi esté medianamente entonado ya es mucho para cualquier equipo, pero si además le añades a un Iniesta sobresaliente, el partido se convierte en una carrera cuesta abajo para los de Ernesto Valverde. Lo que fue. Un dominio absoluto de los locales, que pudieron irse al descanso con una abusiva goleada a su favor.

Ernesto Valverde aprovechó el partido para dar descanso a Sergio Busquets

Antes de que Luis Suárez empujara al fondo de la red el regalo de Messi, Rubén se había ganado la renovación sacando tres ocasiones claras, dos de ellas al propio argentino y una brillante a Aleix Vidal. Y entre el primer gol del charrúa y el primero de Paulinho, Messi estrellaría hasta dos veces el cuero contra el palo. Una suerte que se ha repetido hasta en 15 ocasiones en lo que va de campaña. Por suerte, Paulinho parece tener una virtud especial para cazar ciertos balones y puso el 2-0 con el que se llegaría al descanso.

Un marcador que podría haber ampliado Luis Suárez de forma espectacular de no haber sido por el gol que el colegiado no dio por válido de forma errónea. La jugada con Messi y su rabona final bien hubiesen merecido que el tanto del atacante culé hubiese subido al marcador. Más enfadado que afectado, el uruguayo se repuso de este error a los dos minutos del segundo tiempo, cuando volvió aprovechar una asistencia medida, esta vez de Sergi Roberto, para batir de nuevo a Rubén. El portero gallego seguiría haciendo méritos hasta el final para ganarse la renovación sacando incluso una pena máxima a Messi. Si bien nada pudo hacer en el cuarto y definitivo gol de Paulinho.

Fue un duelo en el que apenas dejó margen el Barça a que hubiese debate sobre su juego en esta ocasión. Al cuadro azulgrana le llegó el partido perfecto de cara al clásico, salvo por la lesión de Alcácer, recuperando sensaciones y sin apenas exigencia. Valverde dejó fuera a Busquets, pero pudo incluso dar descanso a otros como Iniesta o Jordi Alba.

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