Las dos caras de Ramos

Sergio Ramos pone la mano en la cara de Fabian Schär, defensa  del Deportivo, durante el partido del domingo en Riazor.
Sergio Ramos pone la mano en la cara de Fabian Schär, defensa del Deportivo, durante el partido del domingo en Riazor. / MIGUEL RIOPA / AFP

Es el futbolista más expulsado de la historia de la Liga, con 18, pero no ha visto una roja con España en 143 duelos internacionales

JAVIER VARELA MADRID.

Ángel o demonio. Los árbitros ven de forma diferente a Sergio Ramos cuando el central se viste con la camiseta del Real Madrid a cuando lo hace con la de la selección española. Esa es su denuncia, al menos, tras convertirse en el futbolista que más expulsiones ha sufrido en la Liga, junto a Xavi Aguado y Pablo Alfaro. «Es cierto que son más permisivos en la Champions y en partidos internacionales, como en la Eurocopa y el Mundial». El capitán blanco vio en Riazor la tarjeta roja número 18 en Liga con la camiseta blanca, a las que hay que sumar dos en la Copa y tres en la Liga de Campeones. Otra cosa es cuando juega con la selección española, en la que lleva más de una década y también luce el brazalete, donde nunca ha sido expulsado en los 143 partidos internacionales que ha disputado.

Curiosamente, tampoco en los 39 partidos que disputó con el Sevilla antes de fichar por el Real Madrid terminó antes de tiempo en la caseta por ver una tarjeta roja. El central de Camas no tardó mucho en estrenar su currículum de expulsiones en su primera campaña con el equipo blanco y llegó en el tercer partido liguero ante el Espanyol.

Desde entonces ha visto 17 rojas más repartidas en todas las campañas que ha disputado salvo en la 2014-15, que ha sido la única hasta la fecha en la que no fue expulsado. Todo un récord. Y hablando de registros, Sergio Ramos tiene en su poder el 'titulo' de ser el futbolista que ha sido expulsado más veces en los clásicos entre Real Madrid y Barça. En los 30 que ha disputado hasta ahora, el central terminó antes de tiempo en cinco de ellos (cuatro en Liga y uno en Copa). Unos datos que invitan a pensar que el capitán blanco esté en el punto de mira de los árbitros, pero que él mismo se encarga de zanjar. «No creo que tomen decisiones premeditadas», aunque les sugirió «prestar más atención» y fijarse «un poco más en el fútbol inglés». Palo y zanahoria.

Eso sí, si hay un mes marcado en rojo en el calendario de Sergio Ramos ese es noviembre. El undécimo mes del año es en el que el central ha visto más veces una roja. Hasta en siete ocasiones el central ha tenido que dejar el terreno de juego antes de tiempo. El capitán, que nunca había visto una roja en la primera jornada de Liga, se perderá el segundo partido ante el Valencia -salvo que prospere el recurso que va a presentar el Real Madrid-. Un problema más para un Zinedine Zidane que entonó la voz con la expulsión de Cristiano, pero que se mordió la lengua con la del central: «No estoy contento con lo que pasó con Sergio. No me gusta ver salir a un jugador y ya está, pero es algo que no podemos cambiar. No sé si la tarjeta a Ramos ha sido justa, lo tengo que ver luego, pero no voy a hablar de eso. Él salta, una falta y se acabó. Pierdo un jugador y no puedo estar contento».

Es curioso, pero la campaña pasada también tuvo un inicio muy complicado en agosto y se prolongó hasta octubre, cuando cometió un penalti que hizo posible el empate de Italia en un partido con España de la fase de clasificación. Era su cuarto penalti, y sexta amarilla, en apenas dos meses de competición oficial, y él retó a aquellos que le culpaban. «A mí, quizá por las últimas acciones, me tienen cogido por la matrícula. Ya lo he dicho, que disfruten los que tengan que rajar, porque con el tiempo, como ha pasado muchas veces antes, acabarán callados», dijo. En A Coruña, tras convertirse en récord liguero, dejó esta reflexión: «El Madrid está generando ahora mucha empatía», pero cree que «otros muchos no dormirán bien» por esos éxitos. Ángel o demonio.

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