El Barça condiciona a todos

Leo Messi sonríe en un momento del entrenamiento de ayer, en Barcelona. :: efe/
Leo Messi sonríe en un momento del entrenamiento de ayer, en Barcelona. :: efe

El conjunto culé, líder de la liga, abre el sábado frente al Celta y su resultado influirá en Atlético y Real Madrid

P. RÍOS BARCELONA.

El Barça se estrena esta temporada en horario matinal para recibir al Celta en el Camp Nou. El líder de la Liga no puede fallar en sus dos próximos partidos como local ante los equipos gallegos (también se enfrentará al Deportivo el 17-D en el estadio azulgrana) teniendo en cuenta que entraría dentro de la lógica deportiva que se dejara algún punto en sus dos próximas salidas contra equipos tan complicados como Villarreal (10-D) y Real Madrid (23-D). El objetivo es llegar a Navidad con la misma ventaja de ahora, como mínimo, al frente de la tabla para afrontar un mes de enero siempre exigente porque entre Liga y Copa se jugará cada tres días.

El Celta es un equipo que ha sabido hacer daño al Barça en los últimos años, tanto en Balaídos, más habitual, como en el Camp Nou. Su nuevo cuerpo técnico, además, conoce bien al equipo azulgrana porque es el mismo que ha entrenado a Messi y compañía desde 2015, aunque sin Luis Enrique, de año sabático, pero con Juan Carlos Unzué, segundo del asturiano, al frente. Precisamente, una bronca de Unzué a Neymar por su descuidada vida extradeportiva poco antes de que acabara la pasada temporada («si sigues así, acabarás como Ronaldinho») pudo ayudar un poco más al brasileño a tomar la decisión de irse al PSG. Unzué sabía de lo que hablaba, pues también convivió con Ronaldinho cinco años en el Barça (2003-08) como entrenador de porteros en el cuerpo técnico de Frank Rijkaard. Sin embargo, aquella filtración también pudo apartarle definitivamente de la posibilidad de coger las riendas como primer entrenador (era uno de los principales candidatos), pues su desafío al brasileño no sentó bien a sus numerosos e influyentes amigos en el vestuario azulgrana.

Valverde, el elegido, sabe que Unzué podría haber estado hoy en su puesto y le alabó: «Desde luego que hubiera estado capacitado para entrenar el Barça, lo conozco desde hace muchos años porque en 1988 fuimos compañeros aquí, mantenemos buena relación y hemos hablado mucho de fútbol. Está haciendo una buena labor y siempre ha tenido mucha ilusión por dar el paso de entrenar, espero que tenga mucha suerte porque se la merece, es trabajador y buen tipo, pero que no tenga tanta suerte». Se refería el técnico a su pasado como delantero azulgrana en los inicios de Johan Cruyff (1998-90), cuando Unzué era el suplente de Zubizarreta, portero titular.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos