La actitud delata al Real Madrid

Cristiano Ronaldo se lamenta durante el partido en Montilivi. :: reuters
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Cristiano Ronaldo se lamenta durante el partido en Montilivi. :: reuters

La derrota ante el Girona abre brechas antes del partido ante el Tottenham

AMADOR GÓMEZ MADRID.

Más que la falta de gol o los llamados «detalles de concentración» en defensa, como lamentó Zinedine Zidane tras el batacazo del Real Madrid ante el ascendido Girona, es la actitud lo que delata al equipo blanco, que en sólo diez jornadas de Liga ha perdido otros tantos puntos para alejarse a ocho del Barça, una desventaja que nunca remontó para conquistar la Liga. Ahora que se reclama que las grandes estrellas reaccionen y den un paso al frente y a Zidane incluso que cambie un sistema que, con Isco en la mediapunta y con dos delanteros tanto prometía a principios de temporada, el técnico del Madrid siempre ha insistido en que «lo importante es la actitud, no el dibujo», y ahí es donde falla el equipo.

En opinión de Zidane, en Montilivi hubo «intensidad y esfuerzo», pero además del mal momento y la ausencia de puntería de los blancos, fue, sobre todo, la relajación la que costó la histórica derrota ante un rival hipermotivado que dio un repaso físico y táctico al campeón de Europa. Es la misma desidia y el complejo de equivocada superioridad que suele marcar al equipo madridista antes de los partidos de Champions. Así ocurrió en terreno del Girona tres días antes de jugar con el Tottenham en Wembley y también en la presente temporada, en la tercera jornada, con el empate en el Bernabéu ante el Levante (1-1), antes de golear al Apoel de Nicosia. La dolorosa derrota en casa frente al Betis en el último segundo (0-1) llegó entre semana y se pudo considerar un accidente, después de que el Madrid malograse sus ocasiones, pero el caso es que ahora el equipo no sólo no juega, sino que no crea oportunidades claras de gol y, como en sus peores tiempos, se ve sobrepasado por adversarios incansables en la presión. En Montilivi, la intocable línea de tres en el medio campo, formada por Modric, Casemiro y Kross, básica en los títulos de Zidane, llegó a perder 40 balones.

La pérdida de balones y la falta de acierto de Cristiano en liga están costando caro a los blancos

La pasada temporada, la del doblete Liga-Copa de Europa, también se dejó llevar el Madrid en demasiados partidos. Hasta en seis ocasiones se quejó Zidane el pasado curso de «falta de intensidad» del equipo, aunque después de la derrota en Girona el técnico francés prefirió escudarse en los referidos detalles contra un adversario que no sólo marcó dos goles a los blancos, sino que lanzó otros dos remates al poste. Y, mientras, Cristiano, otrora salvador, este año no ve portería, lo que complica aún más el presente blanco.

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