La Rioja

El Barcelona recupera el pulso liguero

Messi y Neymar se saludan después de anotar uno de los cuatro goles del Barcelona ayer. :: efe
Messi y Neymar se saludan después de anotar uno de los cuatro goles del Barcelona ayer. :: efe
  • Neymar, en estado de gracia, lidera a los suyos ante el Valencia ayudado por los goles de Messi

Vuelve a latirle el pulso liguero al Barcelona, que derrotó al Valencia para recuperar los ánimos en su persecución por el liderato. Incidió en la racha negativa del rival en un partido en el que fue claro dominador, pese a los dos goles encajados. Pesó en exceso la expulsión de Mangala en los hombres de Voro que sufrieron un auténtico acoso en una segunda mitad donde el Barça consumó el triunfo.

Para lo bueno y lo malo, fue un duelo de nombres propios. Si en el conjunto ché marcó a fuego la expulsión del central francés, así como la falta de acierto de Munir (pese a que marcó un gol), en el Barça se impuso el partido de Neymar y Messi (41 goles en 40 partidos oficiales esta temporada) por encima de los desajustes defensivos o la desconexión a la que fue sometido Busquets, errático por encima de lo habitual.

La pésima gestión de las jugadas a balón parado del equipo en Riazor tuvo su continuidad en la noche barcelonesa ante el Valencia. Así, Mangala no erró la primera que tuvo cuando apenas se cumplía la media hora. Saltó más que nadie el zaguero francés para golear a Ter Stegen y prolongar el bajón anímico de hace una semana. Sería claro protagonista el zaguero galo en este primer asalto en el que marcó, erró y fue expulsado, dejando a los suyos en inferioridad toda la segunda parte.

Siendo justos, antes de llegase la expulsión y el gol de Mangala, pudo adelantarse el Barça, pero tuvo el equipo ché el acierto que le faltó a los de Luis Enrique en sus primeras ocasiones. Llegó bien y de forma continuada a la portería de Diego Alves, pero cuando no la sacaba el cancerbero, lo hacía otro compañero o erraba el tiro el propio Barça. La consecuencia, que el Valencia, que tuvo un par de ellas, marcó a la tercera.

Lo cierto, es que apenas disfrutó de su ventaja el Valencia. El Barcelona logró las tablas en una jugada de espabilados entre Neymar, que sacó de banda, y Luis Suárez que dio un pase al fondo de la red con el interior de su bota derecha. Imparable.

El charrúa comió la moral a los zagueros a los que volvería a coger la espalda minutos después en la jugada que Mangala sería expulsado. El penalti lo transformó Messi que parece haber logrado el antídoto definitivo ante el parapenaltis de la Liga. Y eso que Alves fue determinante para evitar una goleada mayor.

Se consumía el primer tiempo cuando el Barcelona se relamía por haber volteado el electrónico. Pero este equipo ha demostrado que es capaz de echar por tierra la buena labor de los de arriba. A Rakitic le cogieron la espalda en un despiste y Gayá regalaba el empate a dos a un Munir (cedido por el Barça).

Parapetado atrás, con uno menos, el Valencia lo fió todo en la segunda a mitad a alguna galopada a la contra que inquietara a Ter Stegen. Pero el asedio de los azulgrana tuvo su recompensa a los pocos minutos del reinicio siendo imposible alcanzar el objetivo para los valencianistas. Messi volvería a batir a Alves.

Regresó Neymar al equipo y se notó. Lejos, como todo el año, de la efectividad de anteriores temporadas, está a un nivel por encima de casi todos sus compañeros y fue protagonizando casi la totalidad de las envestidas locales en unos segundos 45 minutos eternos para los de Voro.

No sólo acaparó el protagonismo Neymar a la hora de comandar a los suyos (ya lo hizo en Champions ante el PSG), sino que no dejó de intentarlo pese a su complicada relación con el gol este año. Estrelló un balón a la escuadra y, terminó regalando el gol a André Gomes en una jugada brillante que cerraba la victoria local.

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