La Rioja

El héroe es Griezmann, otra vez

Antoine Griezmann (i) celebra su gol, el de la victoria, con Ángel Correa. :: efe
Antoine Griezmann (i) celebra su gol, el de la victoria, con Ángel Correa. :: efe
  • El partido que evidenció los problemas de gol y en la medular de los rojiblancos se decidió en el tramo final

  • El Atlético vuelve a meterse en la lucha por el tercer puesto con un tanto del francés

Semana de heroicidades. Como la del Barça. Y como la de Hassan, ese refugiado de 11 años que Xavier Aldekoa ha dado a conocer al mundo por ser el único en Lago Chad que lleva la camiseta del Atlético. «Porque luchan», fue su única explicación. Para qué más. El chaval merece una invitación al Vicente Calderón más pronto que tarde, pero entre tanto los pupilos de Simeone obsequiaron su compromiso con una victoria sufrida, de esas que le han robado el corazón. Enfrente estuvo el Granada, un equipo que necesita luchar para salvar la categoría el próximo mes de mayo.

Las circunstancias han determinado que, desde aquí y hasta que termine la temporada, cada partido será una final para el Atlético. Precisamente el rojiblanco se ha convertido en el último lustro en un conjunto experto en ganar finales -excepto las que oficialmente lo son-, y en la de Los Cármenes volvió a llevarse el gato al agua. No lo tuvo fácil, dicho sea de paso.

Y es que si hay un equipo candidato a la salvación entre los que ahora mismo ocupan los puestos de descenso, ese es el Granada. Básicamente, porque en casa es un conjunto muy difícil de superar; no en vano, hasta la visita del Atlético sumaba nueve puntos en los últimos tres partidos como local. Ordenado en un sólido 5-4-1, el conjunto que dirige Lucas Alcaraz no concedió apenas ocasiones durante los primeros 45 minutos, y tampoco permitió a los rojiblancos sacar el balón con comodidad. Buenas credenciales a las que no acompañó el acierto en el área contraria para sacar un buen botín. Un remate blando de Adrián Ramos, un pase de la muerte de Andreas Pereira que anticipó Oblak...

En el Atlético, Carrasco tomó el mando. Algún fetiche desconocido debe tener el belga con el Granada, pues ya en la ida le marcó un triplete y en Los Cármenes firmó su mejor noche en los últimos meses. Todas las jugadas de peligro llevaron su nombre: una caída a banda, un desmarque de ruptura que el árbitro invalidó, un cabezazo en el área pequeña, un disparo seco desde la frontal, un eslalon sin premio, un chut a bocajarro.

Las dianas hay que exigírselas a Griezmann, que perdonó la vida a los nazaríes en varias ocasiones antes de quitársela definitivamente. Primero, en una carrera que le plantaba frente a Ochoa y que terminó en saque puerta tras tropezarse con el balón. Después, en la mejor jugada colectiva de los de Simeone, que inició Godín en su área, condujo Carrasco a la contraria y gestionó Gaitán, la mandó al lateral de la red.

Y en esa franja de partido que encumbra a los ídolos y que tan de moda está, aparecieron los dos de siempre en el Atlético. Dos superhéroes que no llevan capa pero que de salvar saben un rato. Koke enganchó la pelota en la esquina izquierda del área grande y la mandó al vértice derecho de la pequeña. Allí estaba Griezmann, rompiendo por fin el fuera de juego del Granada, infalible durante 83 minutos, para cabecear en plancha y al fondo de la red.

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