La Rioja

El Atlético remonta con orgullo

Antoine Griezmann celebra el tercer tanto del Atlético de Madrid, el definitivo 3-2. :: afp
Antoine Griezmann celebra el tercer tanto del Atlético de Madrid, el definitivo 3-2. :: afp
  • Espesos en ataque y endebles en defensa, los colchoneros exhiben su épica para conseguir la victoria frente al Celta a dos minutos del final

  • Carrasco y Griezmann dan la vuelta a un partido marcado por una genialidad de Torres

Con el partido perdido en el minuto 86, el Atlético de Madrid que nunca deja de creer recurrió de nuevo a su orgullo y le dio la vuelta al marcador en un visto y no visto. Con el empuje y la efectividad que no había tenido durante todo el encuentro, muy irregulares los rojiblancos, espesos en ataque y endebles en defensa, el Atlético se desató en la recta final y gracias a un par de goles de Carrasco y Griezmann y sumó tres puntos importantísimos que relanzan la autoestima y la moral de los colchoneros. Exhibió épica el Atlético en ese tramo final y el belga y el francés, antes de un posterior remate al larguero de Gameiro en el descuento, certificaron un inesperado triunfo salpicado de golazos, el de Carrasco y el de Torres en el primer tiempo, y también de supervivencia.

No se rindió el Atlético y, relanzado por su fe, pudo remontar 'in extremis', en un combate de ida y vuelta, marcado también por una genialidad de Torres, que falló después un penalti, demostrando también que los rojiblancos están malditos con las penas máximas (ya han desperdiciado seis de nueve penaltis, y tres de ellos consecutivos). Al final no importó, porque aunque el Atlético haya perdido solidez y ya no sea tan poderoso en defensa, sigue derrochando espíritu y carácter, y así puede seguir pensando en sumar y sacar al menos el pasaporte para la Liga de Campeones, que debe ser el objetivo real de los de Simeone.

La gran primera parte saldada con empate, pero en la que cualquiera de los dos equipos se pudo ir con ventaja al descanso, confirmó que el duelo iba a estar muy abierto con vistas al segundo tiempo, con un Atlético sin continuidad y con escasa profundidad y un Celta que asustó cuando se acercó a las inmediaciones de Moyá, cuyo gravísimo error en un saque de esquina costó un gol a los rojiblancos, para ir a partir de ahí a remolque. Se le pudo complicar aún más el encuentro al Atlético si Torres no se hubiese sacado de la chistera la genialidad que valió la igualada sólo seis minutos después. El 'Niño', que uno minutos después mandaría al larguero un penalti, recibió dentro del área y, de espaldas, decidió pegarle con la derecha con una especie de vaselina para llevar el balón casi a la escuadra de la portería de Sergio Álvarez.

Salió el Atlético de Madrid decidido a por la victoria en la reanudación, pero continuaron con su espesura ofensiva. Guidetti, que lanzó a las nubes en una ocasión inmejorable tuvo una segunda oportunidad a la contra y ahí el sueco ya no perdonó, aunque faltaba la locura final.