La Rioja

Messi asalta el Sánchez Pizjuán

Leo Messi se abraza a Luis Suárez tras el gol del uruguayo. :: reuters
Leo Messi se abraza a Luis Suárez tras el gol del uruguayo. :: reuters
  • El argentino saca al Barça del atolladero en el que le había metido un notable Sevilla

Sevilla. El Barcelona ganó 1-2 al Sevilla, se redimió de su derrota en la Liga de Campeones contra el City con una gran reacción en el segundo tiempo y asaltó el fortín del Sánchez Pizjuán, llevado por un gran Messi, donde también había ganado esta temporada el propio equipo catalán en la ida de la Supercopa de España (0-2).

En un partido disputado y vibrante, con un tiempo para cada equipo, el Sevilla fue muy superior en la primera mitad y se adelantó con un tanto de Vitolo en el primer cuarto de hora, pero Messi empató poco antes del descanso con su gol número 27 a los sevillistas (el 500 en el Barcelona), y en el segundo periodo Luis Suárez amarró el triunfo con el 1-2 para los azulgrana, que incluso pudieron golear.

El partido tuvo un comienzo trepidante. El conjunto entrenado por el Sampaoli salió con muchísima intensidad, con ambición y con una presión asfixiante que ahogó al Barcelona, que sufrió en demasía al no hallar el rumbo y pasó muchos problemas. Dolido por su derrota en 'Champions' y por ende muy exigido para disipar las dudas, el Barça sabía que se jugaba mucho, pero se vio sorprendido por el arranque fulgurante de los sevillistas.

Los pupilos de Sampaoli salieron con las ideas muy claras, a atosigar, a base de mucha presión, a un cuadro culé vulnerable y perdido para aprovechar algún robo de balón, lo que además acompañó con buen fútbol, vertical y profundo, con Vitolo muy entonado.

En un contraataque, Vitolo aprovechó la oportunidad de abrir el marcador tras un pase de Sarabia, se fue por velocidad de Sergi Roberto e hizo el 1-0 al batir por bajo a Ter Stegen en el primer cuarto de hora. El Barcelona nunca estuvo cómodo ni en defensa ni en la creación, pues su centro del campo se vio superado y no halló el modo de conectar con su trío de ataque.

Rozaron el gol Vietto ante la endeblez de la zaga azulgrana, pero tiró desviado, y Vitolo a tres minutos del descanso. Así, el Sevilla dejó pasar la opción de noquear a un Barça superado y muy flojo en este primer periodo, y terminó pagándolo porque Leo Messi no perdonó en su primera aparición seria. A dos minutos del descanso, el argentino, hasta entonces apagado, recibió un pase de Neymar en la frontal del área y logró el 1-1 con un zurdazo perfectamente ajustado al poste derecho de Rico. El golpe fue certero.

En la reanudación, el panorama cambió por completo. El Sevilla acusó el mazazo recibido en los estertores del primer tiempo y el Barcelona salió totalmente cambiado, como de la noche al día, con más ritmo y mucho criterio en su juego de ataque, hasta el punto de que generó hasta cinco ocasiones en el primer cuarto de hora.

Messi fue ahora una pesadilla para la zaga del cuadro local, que perdió toda su frescura anterior ante el control de los azulgrana. La ofensiva del Barça llevó su superioridad al marcador al marcar el 1-2 Luis Suárez, su octavo gol en la Liga, de un tiro cruzado desde la derecha tras un buen pase de Messi.

El Sevilla se fue diluyendo y fue incapaz de crear peligro, salvo un tiro de Nasri al cuerpo de Ter Stegen al principio y un cabezazo de N'Zonzi que salió lamiendo el poste. Los catalanes pudieron ampliar su renta en dos de Luis Suárez y otra de Neymar, pero Sergio Rico abortó las ocasiones. Los sevillistas, que reclamaron en la última jugada un penalti, lo buscaron con más corazón que fútbol.