La Rioja

El Sevilla más temible contra el Barça más vulnerable

Luis Suárez y Messi, durante el entrenamiento de ayer. :: Efe
Luis Suárez y Messi, durante el entrenamiento de ayer. :: Efe
  • Pulso entre dos candidatos al título, que ya se enfrentaron en la Supercopa con 5-0 global para el equipo azulgrana

Partidazo en el Ramón Sánchez Pizjuán entre dos aspirantes al título de Liga. El Sevilla, cuarto con 21 puntos, recibe al Barça, segundo con 22. Los dos lideran también sus respectivos grupos de la Liga de Campeones, señal de su potencial pese al último tropiezo azulgrana en Mánchester ante el City. Esta temporada ya se vieron las caras en la Supercopa de España, con dos victorias para el equipo de Luis Enrique: 0-2 en Sevilla y 3-0 en Barcelona. Pero esos precedentes sirven de poco ahora porque entonces Jorge Sampaoli y Juan Manuel Lillo todavía no habían puesto su sello en el conjunto andaluz. Más de dos meses después, el Sevilla ya es un equipo temible, tácticamente muy complicado de superar, portentoso en lo físico y con talento para superar a cualquiera gracias a otra obra maestra en la dirección deportiva de Monchi, capaz de reinventar cada año una escuadra ganadora.

Desde aquel 0-2, el Sevilla no ha vuelto a perder ni empatar en su estadio. Ya van siete victorias seguidas ante su afición, cinco en Liga y dos en Liga de Campeones, de un equipo que conservar las virtudes de la exitosa etapa de Unai Emery, añadiendo los conceptos de Sampaoli que le hicieron triunfar al frente de Chile, campeona de la Copa América 2015 bajo sus órdenes (en el triunfo de 2016 ya la dirigió Pizzi).

Luis Enrique sabe lo que le espera en el Pizjuán, un estadio en el que todavía no ha ganado en Liga con el Barça al empatar 2-2 en la temporada 2014-15 y caer 2-1 en la 2015-16. Intuye un partido similar al vivido en Mánchester, con dos equipos que quieren tener el balón, presión decidida en la salida del balón azulgrana, alternativas en el juego y ocasiones para los dos bandos que el Barça quiere aprovechar. Para ello necesitan el acierto de Luis Suárez y Neymar, con menos puntería de lo habitual en los últimos encuentros. Messi sí está en sus números habituales y se enfrenta al rival al que más goles le ha marcado en su carrera (26 en 15 partidos y, entre otras, las dos asistencias de la final de Copa), pero necesita más apoyo.

«Está siguiendo la evolución propia de un equipo con nuevo entrenador, ha pasado el tiempo necesario para que se note su gestión y su inicio de Liga es espectacular, con buen fútbol y resultados. Lo de la Supercopa de España solo fue una toma de contacto, pero intentaremos volver a ganar allí. Será muy complicado ante un rival muy motivado», explicó el entrenador asturiano, que no podrá contar con cinco jugadores por lesión: Piqué, Alba, Iniesta, Mathieu y Aleix Vidal. Los tres primeros serían titulares en un partido de estas características. Para completar la lista, ha tenido que llamar a dos jugadores del filial: el central brasileño Marlon y el lateral derecho grancanario Nili Perdomo.

Respecto a las críticas por un inicio de temporada con pinchazos como los de Alavés (1-2), Vigo (4-3) y Mánchester (3-1), Luis Enrique se defendió con una afirmación contundente: «Venimos de hacer los mejores 40 minutos de nuestra etapa en el Barça, ante el Manchester City, sería injusto que me quedara solo con lo de después».

El Sevilla también tiene dos ausencias importantes por sanción, los centrales argentinos Mercado y Pareja, y una duda de peso: el interior francés Nasri, que sufrió un problema muscular hace siete días en Gijón y no se quiere perder por nada del mundo este encuentro. En gran momento de forma, se ha convertido en fundamental para el ataque del equipo de Sampaoli.

«El Sevilla ha crecido y ha tenido una evolución, intentaremos ser protagonistas sabiendo que el rival tiene argumentos muy directos que nos pueden hacer daño. El rival cuenta con capacidades individuales muy importantes. Sabemos que el partido es extremadamente complejo y que si no estamos bien lo vamos a pasar mal. El Barça es uno de los mejores equipos del mundo, si no es el mejor. Ya no es aquel Barça de la posesión, ahora es un equipo extremadamente directo que busca a los tres de arriba, Neymar, Messi y Suárez. Sería muy bueno para nosotros ganar, por nuestra autoestima y creencia hacia la idea. Ganarle a estos equipos ayuda a tener una creencia sobre la idea», comentó Sampaoli, quien no ocultó que podría alinear una defensa de cuatro y no de cinco, con dos carrileros, como hizo ante el Atlético: «Las ausencias de Mercado y Pareja invitan a pensar que se puede jugar con una defensa de cuatro. Ya hemos jugado con los dos sistemas, podemos alternar».