La Rioja

Toni Kroos avanza con el esférico. :: efe
Toni Kroos avanza con el esférico. :: efe

El altruista Kroos lidera la reacción

  • El excentrocampista del Bayern, mejor asistente de Europa junto al francés Ribéry, se beneficia del nuevo sistema de Zidane

  • El choque ante el Betis debe marcar un punto de inflexión

Zinedine Zidane probó nuevo sistema ante el Real Betis. El técnico francés cambió el tradicional 4-3-3 que había utilizado desde que cogió el equipo el pasado 4 de enero por un 4-2-3-1 que da entrada a un mediapunta, un esquema que permite por fin la inclusión en el once de jugadores como Isco o James Rodríguez. El experimento no hizo sino dar la razón al técnico francés. La «falta de actitud» que denunció en varias ocasiones durante los cuatro empates consecutivos quedó atrás en un partido ante el Betis en el que el Real Madrid entró con el pie derecho desde el primer minuto. El resultado no podía ser otro que uno de los mejores 45 minutos que se recuerdan desde que se hizo con los mandos del equipo blanco.

El nuevo sistema llegó por obligación. El Madrid tenía la duda razonable de tener que rearmar un centro del campo sin dos de sus mejores piezas. Los problemas físicos de Casemiro y Modric hicieron que entrara un Mateo Kovacic cada vez más dispuesto a asumir la doble función de 'stopper' e iniciador del juego merengue.

El beneficiado del gran partido del croata y del nuevo sistema impuesto por Zidane fue Toni Kroos. El alemán volvió a disputar un encuentro prácticamente perfecto desde la sala de máquinas, dirigiendo toda la orquesta blanca y sumando en ataque, un plus que lleva aportando desde que comenzó la Liga. Tanto es así, que con las dos asistencias que sumó ante el equipo verdiblanco se ha convertido en el futbolista de Europa que más pases de gol ha repartido en lo que va de temporada junto a Franck Ribéry (5).

Tras la goleada, el primero en alabar el gran partido de los suyos fue Zidane, consciente de la necesidad de un partido así para enderezar el rumbo. «Estoy muy contento. Después de cuatro empates había que hacer un partido así. Metimos la intensidad necesaria. Hoy en día no hay equipos pequeños. Empezamos fuertes y es difícil para el rival cuando empezamos así», afirmó el técnico.

El día de las reivindicaciones

El encuentro ante el Betis sirvió además para que varios futbolistas dieran un paso al frente en un momento complicado de la temporada. Zidane ha insistido en varias ocasiones en que cuenta con todos y cada uno de sus hombres y encuentros como el del Betis sirven para constatar el fondo de armario que tiene el equipo blanco.

La baja de Sergio Ramos hizo que Raphael Varane formara junto a Pepe en el centro de la zaga. El futbolista francés cuajó uno de los partidos más serios de lo que va de temporada y contribuyó marcando el tanto que abría la goleada en el minuto cuatro de partido, un tanto que ponía fin a una sequía de cinco años sin anotar en la competición doméstica. Otro que dio un paso al frente fue Isco. Apenas días después de afirmar que «era raro que el Madrid no le hubiera llamado para renovar» y de dejar abierta la puerta de salida, el exjugador del Málaga brilló como pocos en el Villamarín con dos tantos y la implicación defensiva que Zidane reclama también a los futbolistas de su clase. Normal que el entrenador estuviera «contento y feliz por su actuación».

Junto a los 'nuevos' brillaron otros más habituales pero que necesitan recuperar su mejor versión. Es el caso de un Cristiano Ronaldo, que volvió a marcar un mes después y al que parece haberle sentado de maravilla el parón de selecciones. Suyo fue el tanto que finiquitó el encuentro, un tanto que le permite quitarse de encima esa autoexigencia que le persigue de forma permanente.

Recuperadas sensaciones, el Real Madrid vuelve de nuevo al circuito para la tercera jornada de la Champions League. Los blancos tienen ante sí este martes en casa ante el modesto Legia de Varsovia, campeón de Polonia, la posibilidad de poner a prueba la nueva actitud mostrada ante el Betis. Ya lo dijo Zidane en rueda de prensa. «Ahora hay que tener constancia tras un buen partido, un partido de referencia». Y parece que sus hombres le obedecen.