La Rioja

Carrasco lidera la remonta atlética

Yannick Carrasco celebra uno de sus tres goles al Granada. A su lado, el francés Gameiro :: efe
Yannick Carrasco celebra uno de sus tres goles al Granada. A su lado, el francés Gameiro :: efe
  • El Granada paga con una goleada su osadía en el Calderón

Tres goles de Yannick Carrasco lanzaron la remontada del Atlético de Madrid al Granada, que se adelantó en el minuto 18, resistió hasta el 44 y cayó noqueado después por la imponente reacción del líder, cerrada con tantos de Gaitán (2), Correa y Tiago Mendes (7-1).

El Atlético duda pocas veces. Y, cuando esto sucede, casi siempre se levanta. No entró al partido tan concluyente como reclamaba en la víspera su técnico, el argentino Diego Simeone, y recibió el 0-1 de Isaac Cuenca de forma inesperada, superado el cuarto de hora, en el único tiro del Granada, pero respondió con ambición y siete goles.

Su capacidad de reacción es un factor, entre otros muchos, por los que el Atlético superó al Granada. Encadena ya más de un año sin perder en Liga en su estadio -23 partidos- y se maneja en la cima de la tabla. Porque hubo dudas en el Atlético en los primeros veinte minutos. Nunca en cuanto a su actitud y su mentalidad ganadora, las dos incuestionables, pero sí en otros aspectos del comienzo del partido; en defensa, con un irreconocible Diego Godín con un par de fallos en el corte inusuales en un tipo de tanta fiabilidad, y en ataque.

El Atlético tuvo el balón, por momentos lo movió con astucia y precisión al ritmo de Koke, un futbolista aún más enorme en el medio centro, pero no generó ocasiones hasta el minuto 23; el Granada, replegado, apenas manejó la pelota de medio campo para adelante, atravesado por unos cuantos pelotazos, pero marcó el 0-1. Un golazo.

Desde ese momento, la remontada sólo fue una cuestión de tiempo. El conjunto madrileño respondió con voracidad. Fue veloz, ágil, profundo, desbordante y efectivo en la ofensiva por el empate, primero, y por la victoria, minutos después.

Lo uno y lo otro llevaron la firma del belga Yannick Carrasco. En el minuto 33, la igualada, remachada por el extremo, oportuno para transformar en el 1-1 un balón suelto en el área entre un cabezazo del francés Antoine Griezmann y un rechace flojo, al medio, casi un regalo, del mexicano Guillermo Ochoa. Una concesión decisiva, entre alguna protesta por una supuesta falta previa en un salto anterior.

Y en el 44, en la última acción del primer tiempo, el 2-1; una conducción suya por la esquina del área y un derechazo que se alió con el rechace en Tito para descontrolarse camino de la portería de Ochoa. En once minutos, el partido ya se había volteado, dirigido a la cuenta de puntos del actual líder de la clasificación.

Hasta ahí resistió el Granada, en el reestreno en su banquillo de Lucas Alcaraz, la solución de la directiva para un equipo que ha fichado 20 jugadores, ya ha cambiado de técnico en siete jornadas y aún no ha encontrado un triunfo este curso. De principio, transmitió un aspecto competitivo; después decayó cuando creció la exigencia.

Ya no le dio ninguna opción el Atlético. Ni con el resultado apretado, el 2-1 que reflejó el vídeo-marcador hasta la hora de encuentro, ni mucho menos después, con el tercer gol de Carrasco (3-1), asistido por Griezmann, con el 4-1 y el 5-1 de Gaitán, con el 6-1 de Correa, con el 7-1 de Tiago Mendes y una remontada de líder.