La Rioja

La guerra entre la FEF y el CSD se librará en los tribunales

  • Cardenal recurrirá al tribunal administrativo el incumplimiento de la ley por parte de Villar, que ya ha retrasado las elecciones casi un año

MADRId. La guerra entre la Federación Española de Fútbol (FEF) y el Consejo Superior de Deportes (CSD) se dirimirá en los tribunales, mientras ya se da por seguro que las elecciones a la presidencia del organismo que ostenta Ángel Villar desde hace 28 años no se podrán celebrar hasta el próximo año, cuando la ley establecía que se llevasen a cabo, como muy tarde, el 30 de abril de 2016. Tres días después de que la asamblea general de la FEF aprobase el reglamento electoral rechazado ya por cuarta vez por el CSD por incumplir la Orden Ministerial de 2015, el CSD, a través de su presidente, Miguel Cardenal, anunció que la Administración recurrirá al Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) como primer paso obligado para intentar conseguir que Villar -a quien se acusa de retrasar las elecciones deliberadamente-, se ajuste a la legislación con el fin de que se puedan convocar los comicios a la presidencia.

Mientras la FEF acordó el martes por abrumadora mayoría recurrir a la vía contencioso-administrativa contra el CSD, Miguel Cardenal anunció ayer que remitirá los acuerdos de la asamblea federativa al TAD y abrió la posibilidad de denunciar posteriormente el retraso electoral también ante los tribunales de justicia ordinaria, «por infracciones muy graves al incumplimiento de la ley». Villar se expone a la apertura de un expediente y a una inhabilitación de entre siete y diez años para desempeñar empleo o cargo público pero, de momento, ya ha logrado demorar las elecciones casi un año, a la espera de un nuevo Gobierno que prescinda de su enemigo al frente del CSD.

«Si la Federación Española de Fútbol presenta mañana un reglamento electoral que se ajusta a la ley, yo les aseguro que en 48 horas estará aprobado», garantizó Cardenal, para quien son «dos tonterías» (proporcionalidad de los clubes y representación estatal de futbolistas) las que debe resolver el organismo liderado por Villar, que en opinión del secretario de Estado para el Deporte «no convoca elecciones por la voluntad pertinaz de no querer cumplir la ley». A las amenazas de Villar de denunciar ante la FIFA y la UEFA posibles injerencias gubernamentales y perjudicar, si llegase el caso, no sólo a los clubes españoles en competiciones europeas, sino también a la selección española, Cardenal se mostró tajante. «Yo no me siento en absoluto presionado por ninguna federación internacional», zanjó el presidente del CSD.