La Rioja

Griezmann descerraja al Deportivo

Griezmann celebra con sus compañeros el tanto conseguido ante el Deportivo. :: efe
Griezmann celebra con sus compañeros el tanto conseguido ante el Deportivo. :: efe
  • Un gol del francés resolvió un duelo áspero marcado por la expulsión de Fajr y las lesiones de Augusto y Giménez

Madrid. Con tanta justicia somo sufrimiento, el Atlético venció la resistencia de un Deportivo que jugó en inferioridad toda la segunda mitad por la autoexpulsión del marroquí Fayçal Fajr y se aupó hasta la tercera plaza de la Liga, a un punto del Barcelona y dos del Real Madrid. Asedió a los gallegos durante la segunda mitad, pero sólo acertó Antoine Griezmann, tras un gran pase del recién entrado Kevin Gameiro. Derrotó por la mínima a un rival que ya suma once años perdiendo en el Vicente Calderón y cinco partidos sin marcar en este campeonato. Pero pagó un peaje altísimo por las lesiones de rodilla de Augusto Fernández y muscular de Giménez, dos de los jugadores que entraron en las rotaciones decididas por el Cholo Simeone.

El fútbol siempre depara sorpresas y contradicciones que provocan dudas en los entrenadores y agitan los debates. Tras jugar el miércoles contra el Barcelona y a tres días de recibir al Bayern, Simeone dejó en la grada a Saúl Ñíguez y prescindió de inicio de Savic, Gabi y Gameiro. Descansos aconsejables para que toda la plantilla se sienta importante y, a priori, evitar dolencias de los jugadores más cargados de minutos. Pues bien, resulta que durante la primera parte los colchoneros sufrieron las lesiones de dos de los que entraban frescos.

Se le complicaba al Atlético el partido por las lesiones y porque el Deportivo demostró estar muy bien trabajado por Gaizka Garitano. Muy bien organizados atrás y sus líneas juntas, trataron de tocar bien cuando pudieron y, sobre todo, le igualaron al enemigo en intensidad. El choque se hizo muy áspero y trabado y los madrileños no encontraban la fórmula. Jugaban sin delantero centro, posición que ocupaba Griezmann. Un hándicap porque el francés es más feliz con libertad para jugar de enganche o trazando diagonales desde una banda. El francés desperdició una de las dos claras ocasiones del Atlético en el primer acto. Una de ellas fue salvada bajo palos por Fajr. El magrebí, sin embargo, se equivocó justo antes del descanso. Tenía una tarjeta y a Fajr no se le ocurrió otra cosa que hacer una entrada por detrás. Segunda amarilla y a los vestuarios sin rechistar.

El Atlético se hizo indiscutible dominador y, aunque el Deportivo trataba de resistir con la defensa lo más adelantada posible, el gol parecía cuestión de tiempo. Simeone decidió agotar los cambios a falta de media hora. Gameiro en lugar de Carrasco. Estuvo bien el francés tirado hacia la derecha y asistió a Griezmann en el gol decisivo, el quinto del galo en esta Liga. Hasta el final, el Atlético no supo si controlar o irse a decidir. Tuvo una el Depor en las postrimerías, pero el disparo de Mosquera lo desvió Godín.