La Rioja

LA LIGA SANTANDER

Plácida tarde en El Molinón

Neymar celebra uno de sus goles en Gijón. :: eloy alonso / reuters
Neymar celebra uno de sus goles en Gijón. :: eloy alonso / reuters
  • El Barça golea al Sporting con un once marcado por las rotaciones, sin Messi y con Neymar aliado con el gol

Gijón. Hay partidos, planteamientos o rivales que se antojan propicios para que un equipo como el Barcelona se inyecte un buen chute de autoestima si es que, a estas alturas de la película, esto es necesario. El Molinón fue testigo de uno de esos envites en los que a Luis Enrique y los suyos les sale todo a la perfección. Victoria abultada con un equipo plagado de actores secundarios y descanso de un número importante de titulares de cara al duelo de Champions del próximo miércoles. Para colmo de bienes, Neymar y Luis Suárez se reencuentran con el gol en el primero de los partidos que el cuadro azulgrana afrontaba con la ausencia de su principal estrella, Messi.

Poco consuelo para el Sporting y su afición será reconocer que no mereció tamaño castigo a manos del Barça. Suele ocurrir en este tipo de encuentros que el trabajo de la semana se va al traste por un error puntual o una acción inesperada. Esa pequeña mácula que tiende a aparecer en los equipos menos poderosos. En la primera mitad llegó con el error del primer gol y en la segunda, donde se culminó la manita, con la expulsión de Lora. Acabó descompuesto el Sporting.

No desaprovechó el Barça el gazapo rival para colocar el partido donde quería. En apenas tres minutos marcó por partida doble y jugó con la comodidad y el ritmo necesarios para pensar casi exclusivamente en el envite continental del ante el Borussia Mönchengladbach.

Aunque siendo justos, Luis Enrique ya tenía algo en la cabeza cuando, a la baja de Messi, añadió los cambios de Mathieu, Digne, Rafinha, André Gomes y Arda en el once. Cinco modificaciones con respecto al duelo frente al Atlético.

Hicieron los deberes ante un Sporting que no cae en la tentación de otros a la hora de medirse a equipos como el Barça. Abelardo tiene inoculado el gen azulgrana y su equipo es de esos que gusta ver aun siendo aficionado neutral.

Algunos dirán que la valentía es una cuestión trasnochada en el mundo del fútbol, que son los puntos los que mandan en clubes cuyo presupuesto necesitan de estar en la élite. Se salvó in extremis la pasada campaña el cuadro asturiano, aunque en esta ha iniciado su andadura con paso firme por mucho que esto suene a disparate tras el 0-5. Ya cuenta con siete puntos en su alforja. Porque media hora aguantaron los del 'Pitu' a un Barça tan poderoso fuera como fallón en casa. Erraron en una salida y uno de los artilleros de este arranque liguero no desaprovechó el uno contra uno ante Cuéllar. Con un sutil toque, Luis Suárez dejó atrás al meta extremeño y marcaba a puerta vacía.

El problema de que se abra una brecha en tu entramado defensivo ante equipos como el Barça es que rara vez hay enmienda posible. Sin tiempo para levantar la cabeza, vio el Sporting como Rafinha hacía el segundo tras una gran jugada entre Neymar y Sergi Roberto. El canterano va ganando en confianza a la hora de prodigarse en cuestiones ofensivas y por sus botas pasaron buena parte de los goles.

Es de elogiar que, ni con el mazazo, se dejó achantar el Sporting. La juventud y el desparpajo brotan en este equipo que siguió buscando la portería de Ter Stegen. Con una velocidad menos tras los dos goles, el Barça buscaba las transiciones más largas posibles para evitar las acometidas del rival. En ese sentido, Arda y André Gomes hicieron un trabajo notable ante la ausencia de los titulares.

Si quiere un epílogo de temporada mejor al de la pasada campaña, necesitará de un mayor fondo de armario Luis Enrique y en esas anda. La superioridad numérica abrió un nuevo escenario en el que el Barça no se anda con remilgos. En siete minutos, Neymar por partida doble y Arda, colocaron el resultado final.