La Rioja

Zidane, antes de la rueda de prensa de ayer. :: efe
Zidane, antes de la rueda de prensa de ayer. :: efe

LALIGA SANTANDER

Zidane vuelve a Las Palmas

  • Las bajas de Marcelo y de Casemiro, sin sustitutos, inquietan al técnico galo

Las Palmas ha marcado a Zinedine Zidane, y no precisamente porque el técnico francés acostumbre a pasar sus vacaciones en la turística capital de la isla de Gran Canaria. Debido al origen de su mujer, se deja ver habitualmente más por las playas de Garrucha y Mojácar, en el Levante Almeriense. Pero, curiosamente, dos partidos ante el equipo amarillo, al que el Real Madrid visita este sábado en choque correspondiente a la sexta jornada de Liga, apuntaron hacia 'Zizou', primero como futbolista y el curso pasado ya de entrenador.

Meses después de su sonado fichaje por 76 millones, procedente de la Juventus, el astro marsellés se presentó en Las Palmas como estrella rutilante del Real Madrid galáctico que dirigía Vicente del Bosque. Aunque marcó un golazo de falta, los isleños sacaron los colores a los blancos y se impusieron por 4-2.

Entonces, tras seis jornadas de Liga, el debate en el Real Madrid giraba en torno a si Zidane empeoraba al equipo porque le ralentizaba y no se aplicaba en defensa, con muy malos resultados y sólo un triunfo en Liga. Y sin el centrocampista galo, baja por sanción, en la Champions el Real Madrid fue capaz de imponerse en Roma (1-2) y de pasearse ante el Lokomotiv de Moscú (4-0) y al Anderlecht belga (4-1). Una polémica absurda, si se tiene en cuenta el final de temporada. El Real Madrid acabó tercero aquella Liga, tras el Valencia y el Deportivo, pero conquistó la novena Champions al vencer al Bayer Leverkusen en Glasgow (2-1), ganada gracias a una volea estratosférica de Zidane.

Otro mal trago

Tres lustros después, en su primera campaña como entrenador en la élite, Zidane pasó por un mal trago en el Estadio Gran Canaria. El 13 de marzo, en duelo de la 29ª jornada de Liga, su Madrid se impuso por 1-2, pero completó una segunda parte lamentable. Resolvió en dos acciones a balón parado, definidas por Sergio Ramos y Casemiro, éste casi al final. «Nos vamos con los tres puntos, pero estoy preocupado. Sufrimos unas pérdidas de balón alucinantes. Jugando así no vamos a ninguna parte», espetó en la que ha sido la mayor crítica hacia su plantilla. A partir de ahí, el Madrid ganó las nueve jornadas de Liga que aún faltaban y se alzó con la 'undécima'.

Ahora, los blancos se presentan como discutidos líderes en el feudo de la, hasta el momento, revelación de la Liga, a pesar de sufrir una goleada en San Sebastián. Aunque es cierto que no conoce la derrota y suma cuatro victorias y un empate, el Madrid acostumbra a ganar en el alambre y viene de tropezar frente al Villarreal. «No fue un problema de actitud, porque también fue buena en el primer tiempo, pero sí de intensidad. Si al rival le dejas jugar, te mete en dificultades», explicó este viernes 'Zizou', sin perder la sonrisa.

El técnico galo está preocupado por las lesiones de Casemiro y Marcelo, dos jugadores, hoy por hoy, sin sustitutos naturales en la plantilla. No hay otro medio de equilibrio y para el lateral zurdo está Fabio Coentrao, pero aún no se encuentra a punto. ¿Cambiará el equipo sin un mediocentro defensivo como Casemiro?, se le insistió a Zidane en la previa. «No vamos a jugar distinto porque nuestra idea es siempre la misma: tener el balón y jugar en campo contrario», aseguró.

Confirmado el regreso a la lista de Keylor Navas, que a partir de ahora también rotará con Kiko Casilla en la portería, existe cierta polémica por la titularidad de Karim Benzema en los últimos tres partidos, a pesar del empuje de Álvaro Morata. Zidane salió en defensa de la 'BBC'. «Yo les veo bien. Claro que lo pueden hacer mejor, pero estoy contento con su rendimiento. Si el otro día fallamos, fue todo el conjunto. Nunca voy a señalar a un jugador. Y si en algún momento tuviera que hacerlo, lo hablaría directamente con él», afirmó. Cortada la racha de 16 victorias ligueras en serie, Zidane inicia otro ciclo. Y será en Las Palmas.