La Rioja

El Barcelona arranca la Liga como un tiro

Ivan Rakitic cabecea para marcar el tanto que dio la victoria ayer al Barcelona en San Mamés. :: efe
Ivan Rakitic cabecea para marcar el tanto que dio la victoria ayer al Barcelona en San Mamés. :: efe
  • Los azulgrana vencen en San Mamés con un golazo de cabeza de Rakitic

Un gran Barça, ágil, dinámico y muy directo, encadenó en Bilbao su segunda victoria consecutiva para firmar un muy buen inicio de campeonato, en el que sus estrellas están muy enchufadas y las incorporaciones han llegado para algo más que ensanchar el fondo de armario. El cuadro catalán derrotó con un solitario gol de Rakitic a un Athletic muy físico, que fue de menos a más.

El Barça arrancó muy fuerte con las novedades que ha introducido este año Luis Enrique: Arda ocupa el extremo zurdo, hasta que regrese Neymar; Denis Suárez dirige junto a Rakitic y Busquets; Umtiti acompaña a Piqué en el centro de la zaga; Sergi Roberto es el lateral derecho y Ter Stegen ocupa la portería. Lo demás, es lo mismo que el equipo que salió campeón de liga la temporada pasada. Y las dinámicas parecen similares. Salvo Messi, que cada vez juega más atrás y no para de reinventarse (para bien).

Con Messi jugando más de centrocampista que otra cosa, Arda creando mucho peligro por el flanco izquierdo, Rakitic llegando desde atrás, Luis Suárez abriendo huecos a base de trabajo y de caer a banda y a posiciones más retrasadas, el Barça firmó un gran encuentro para el momento de la temporada en que nos encontramos. Hacía circular el balón a una gran velocidad, con criterio y mucho dinamismo y neutralizaba el brío local, al que le costaba crear y llegaba más con balonazos buscando la espalda de los centrales y con disparos de media distancia.

El Barça salió a por todas y en 4 minutos ya había creado una buena ocasión y le habían anulado (justamente, por fuera de juego) un tanto. La salida en tromba azulgrana cogió con el pie cambiado a los locales, que se vieron muy superados de inicio.

Solo un despiste de Ter Stegen, que entregó la pelota a Beñat, permitió a la hinchada bilbaína meterse en el partido. El alemán, tras la marcha de Bravo al City, es una de las grandes apuestas de Luis Enrique. Igual que alinear a Umtiti en lugar de Mascherano.

El Barça salió a por el partido y logró el premio en el minuto 20. Fue una gran jugada de Suárez, que jugando de boya, de espaldas y bajando hasta la media punta, arrastrando a los centrales, abrió sobre Arda, y Rakitic, aprovechando todo el espacio que había abierto el charrúa, entró desde atrás y marcó de cabeza. El tanto hizo justicia y definió la gran puesta en escena del equipo visitante, que por momentos mareaba a los bilbaínos. Poco antes del descanso, Arda tuvo el segundo en una contra perfecta llevada por Messi, pero los delanteros blaugrana no tuvieron su noche.

Tras la reanudación el viejo San Mamés pareció resucitar. Los rojiblancos salieron a golpe de corneta y se dedicaron a lo que mejor saben: acoso y derribo por tierra, mar (llovía) y sobre todo aire. Aunque al Barça se le vio muy bien armado atrás. Messi pudo sentenciar en el 53. No lo hizo y dio alas a los leones, que con la estrechez del marcador se tiraron a por todas. Sobre todo tras la salida de Raúl García, que ofreció centímetros y fuerza. El navarro puso las pilas a los suyos. El Barça tenía el partido controlado, pero en San Mamés un marcador muy ajustado puede ser engañoso. Muniain saltó para dar más mordiente, Suárez y Messi volvieron a perdonar (la del uruguayo fue clamorosa) y al final los locales incluso pidieron penalti en una acción entre Muniain y Rakitic.