SEMIFINALES DE LA EUROPA LEAGUE

Coraje y corazón para un empate épico del Atlético

Antoine Griezmann logra, ayer, el tanto del empate atlético en Londres. :: Dylan Martinez / reuters
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Antoine Griezmann logra, ayer, el tanto del empate atlético en Londres. :: Dylan Martinez / reuters

Sin Vrsaljko desde el minuto 9, sobrevive al acoso del Arsenal y logra un gol que puede ser clave para alcanzar la final de Lyon

RODRIGO ERRASTI

No fue un cumpleaños sencillo para el Atlético, al que nunca se lo han puesto fácil en su historia. Era el día de su 115 aniversario pero no tuvo regalo alguno. Se presentó en Londres tras unas semanas en las que parece que sus baterías parecen agotarse. Compitió con su equipo esperado, pero el asunto comenzó torcido desde el inicio. Vrsaljko recibió una amarilla en el primer minuto, quizá demasiado severa para llevarse 71 segundos. Mala señal justo antes de que Lacazette mandase al palo tras una perdida con balón a la espalda de los centrales en el minuto 5 y Oblak se viese obligado a hacer uno de sus paradones a remate a bocajarro después del galo tras un servicio de Monreal. Y, cuando hiperventilaba por el ritmo de los locales, llegó el desliz de Vrsaljko que permitió al francés Turpin adquirir protagonismo. Estuvo torpe el lateral, que hizo una entrada tardía peligrosa estando amonestado. Roja, la más rápida de la historia del torneo.

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Simeone no daba crédito, se enfadó tanto con el árbitro que terminó en la grada. Tuviera razón o no, el líder de un grupo no puede insultar de esa manera así al juez. Incluso en días en los que la justicia nos hace replantearnos todos nuestros esquemas. Si un equipo es capaz de sobrevivir 80 minutos con uno menos y sin técnico ese es el Atlético. Y más teniendo a Oblak... y a Griezmann, protagonista en ambas áreas.

Arsenal
Arsenal: Ospina, Bellerín, Mustafi, Koscielny, Monreal, Xhaka, Ramsey, Wilshere, Özil, Welbeck y Lacazette.
Atlético
Oblak; Vrsaljko, Giménez, Godín, Lucas, Correa (Savic, min. 76), Thomas, Saúl, Koke; Griezmann (Torres, min. 86) y Gameiro (Gabi, min. 65),
Goles
1-0. min. 60, Lacazette. 1-1. min. 81, Griezmann.
Árbitro
Clément Turpin (Francia). Expulsó a Vrsaljko (en el 1' y 9') y Simeone (12')
Incidencias
Emirates. 59.867 espectadores, de ellos unos 1.600 del Atlético. Santi Cazorla siguió el partido desde la grada, después de que haya vuelto a ejercitarse tras sus graves lesiones.

Pasó Thomas al lateral diestro, Griezmann se colocó de interior izquierdo y Saúl en el mediocentro. La idea era contener el entusiasmo de los locales, que ofrecieron una noche de su mejor fútbol aprovechando la superioridad técnica, táctica y numérica. Podían abrir el campo y tocar sin tanto miedo a la contra. Ahora o nunca pensaba Wenger. Las ocasiones inglesas empezaron a acumularse: Wilshere cabeceó demasiado ajustado, Oblak detuvo con el pie un intento de Lacazette, Koscielny marró en el segundo palo e incluso Monreal también rozó el gol.

Antoine Griezmann Delantero del Atlético «El principio fue un poco loco con muchas cosas, esperamos un ambiente eufórico en el Wanda» Jan Oblak Portero del Atlético «Hemos dado nuestro máximo esfuerzo y luego el fútbol nos ha dado este gol, estamos contentos»

Y cuando no paraba de achicar agua, Griezmann logró asustar a Ospina con un chut lejano junto al palo. Para que la función fuese completa, el balón se pinchó al frenar Lucas un disparo. Eso, curiosamente, concedió algo de aire al Atlético, que por momentos fue a presionar arriba. Así, Thomas robó y se fue arriba con un slalom espectacular, recorrió 30 metros superando rivales por fuerza y la dejó en franquía a Griezmann que golpeó fuerte pero centrado. Incluso Correa volvió a disponer de una tercera opción tras otra recuperación pero golpeó por encima del larguero. Así pudo llegar al descanso, el lago del oasis necesario para poder mantener en pie un brillante ejercicio de supervivencia.

Griezmann y los caños

Aguantó sin encajar una hora, hasta que a Griezmann le dio por intentar hacer un caño a Monreal en la salida de la pelota. En apenas once segundos la bola estaba en la red de Oblak tras un cabezazo de Lacazette. Rugió el estadio londinense y Simeone, en la grada y ayudado por el director de comunicación como improvisado asistente, reclutó a Gabi por Gameiro. El 2-0 parecía inminente, pero a los remates les faltó el tino suficiente para superar a un muro como el esloveno. Entró Savic por Correa. Con sus tres centrales demostró el Atlético todo su arsenal defensivo, envidiable, y con un balón largo de Giménez encontró un gol de oro que le acerca a Lyon.

Un tanto que puede valer una final, una diana con la que Griezmann se redimió de su error del 1-0. El francés se llevó la bola ante su compatriota Koscielny, blando en el despeje, remató intentando otro caño a Ospina que puso la rodilla lo justo para evitar el túnel a la red. Pero el rechace le quedó en la derecha al 'Principito', que aprovechando un resbalón de Mustafi la embocó a la red. No se lo creían en las gradas, encajar un gol 'arsenalesco' clásico de los que Hornby sufría en silencio ante un rival con diez y agotado. Los hinchas británicos se arrancaban el pelo a jirones cuando Oblak sacó otra manopla para frenar un testarazo de Wilshere.

El resultado es un botín enorme, más teniendo en cuenta el mérito que merece un bloque capaz de plantar cara a todo un Arsenal con pocos efectivos en su plantilla, con tantos lesionados y pese a jugar casi todo el encuentro en inferioridad. Para este equipo, el sufrimiento es una virtud. Es el rey de la agonía. Homenajea con esfuerzo cada estrofa del himno de Sabina. «A morir los míos mueren», dijo un día Simeone. Eso, otra vez, está fuera de toda duda.

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