La Rioja

UEFA EUROPA LEAGUE

El Athletic se pierde en Genk
Los jugadores del Athletric, desolados tras perder el partido ante el Genk. :: efe
Los jugadores del Athletric, desolados tras perder el partido ante el Genk. :: efe
  • El equipo belga confunde a los vascos, a los que bajan al último puesto de su grupo

Se ha perdido el Athletic de Bilbao en sus dos salidas europeas esta temporada. Si en su enfrentamiento contra el Sassuolo cayó derrotado tras un buen planteamiento que sólo fue derribado cuando cambió de idea, en el caso de su visita a Genk las complicaciones llegaron por su incapacidad para conservar el dominio del juego. En ambos casos coincidió una mala gestión de su reacción al gol en contra y ahora el equipo vizcaíno es último de su grupo en mitad de la fase de grupos.

Se conjuntaron todos los factores para que el camino del los rojiblancos se desviara. Con todo a su favor, Aritz Aduriz fue incapaz de dar un paso atrás antes de que Iñaki Williams le sirviera un gol a puerta vacía. La jugada cambió el partido. Si el delantero hubiera ejecutado el movimiento que le colocaba por detrás del balón habría podido celebrar que era el máximo anotador europeo del Athletic.

El grupo de Ernesto Valverde fue incapaz de frenar la apuesta de sus rivales. En una jugada en que hasta cinco futbolistas del Genk se personaron en las inmediaciones del área sólo por estadística ya se sabía que cualquier despeje de Iago Herrerín sería peligroso. Ocurrió y un central, Jakub Brabec, desempolvó el marcador en la frontera del descanso.

Con un gol en contra y la mala experiencia italiana, Ernesto Valverde sustituyó a Balenziaga por Saborit. No quería repetir errores. Sin embargo, mantuvo en el campo a un Aduriz desequilibrado. y en un saque de esquina a favor el delantero dio un rodillazo a Thomas Buffel y sólo la ceguera de los árbitros impidió que fuera expulsado por la agresión al belga (quien se marchó lesionado).

Con el faro del Athletic con la luz apagada, los rojiblancos naufragaron al completo. El Genk lanzó como cuchillos a sus rápidos y animados jugadores para convertir en contragolpes cada mínima ocasión. Sólo Herrerín retrasó la sentencia porque con una magnífica mano evitó que un complicado disparo del español Alejandro Pozuelo desde fuera del área acabara en gol.

La noticia llegó a diez minutos para el final con un gran disparo del nigeriano Wilfred Ndidi desde el borde del área que envió al Athletic al fondo de la clasificación de un grupo muy igualado al que no ha podido adaptarse todavía. Para fortuna de los vascos, dos de los tres partidos que faltan serán en San Mamés y para entonces el conjunto rojiblanco puede volver a encontrarse.