Sendero a la gloria continental

Cristiano Ronaldo bromea con Modric,de espaldas, junto a Bale, Marcelo y Varane. :: efe
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Cristiano Ronaldo bromea con Modric,de espaldas, junto a Bale, Marcelo y Varane. :: efe

Penúltimo alto en el camino a la final de Kiev de un Real Madrid que tumbó al Bayern de Múnich en la 'octava', la 'novena', la 'décima' y la 'duodécima'

ÓSCAR BELLOT MADRID.

Bayern de Múnich y Real Madrid pergeñarán en el Allianz Arena el vigésimo quinto capítulo del clásico europeo por antonomasia. Un pulso entre dos colosos devenido en historia interminable plagada de gestas, trifulcas y polémicas arbitrales para mayor júbilo del planeta futbolístico. Un mastodóntico best-seller que empezaron a escribir con renglones torcidos los merengues desde aquel primigenio enfrentamiento del 31 de marzo de 1976 en el que los germanos sacaron un valioso empate en el Santiago Bernabéu para certificar luego con una victoria en la vuelta el pase a la final que significaría su tercera Copa de Europa. Bien avanzada la segunda década de la presente centuria, el duelo presenta un global tremendamente equilibrado, aunque con la balanza inclinada en los últimos tiempos del lado de los blancos, que tumbaron a su enemigo camino de la 'octava', la 'novena', la 'décima' y la 'duodécima'. Una senda muy trillada que volverá a transitar de nuevo la escuadra de Chamartín con la esperanza de que resulte tan gloriosa rumbo ahora a la final de Kiev y a su tercera 'orejona' consecutiva.

Llega el vigente campeón de Europa a la cita aupado por el descomunal Cristiano Ronaldo, que tras levitar en Turín para dibujar con una formidable chilena uno de los tantos más bellos de la historia de la competición, ahuyentó en el Bernabéu el espectro de un descalabro histórico desde los once metros. Acumula quince tantos en la presente edición de la Champions el luso, a dos tan sólo del récord que él mismo estableció en la campaña 2013-2014. Lleva 22 goles en sus doce últimos encuentros, en los que ha pulverizado de forma ininterrumpida el marco rival para igualar su mejor serie histórica con la casaca blanca. Y le ha endosado nueve al Bayern en sus seis duelos con el cuadro alemán, los cinco últimos en los cuartos de la pasada temporada. Es el terror de Europa y el ogro del Bayern, que le tiene como uno de los principales, aunque no el único, elementos de preocupación.

Inquietan también a los teutones las rachas de Zinedine Zidane. Una contra el Bayern, al que apeó dos veces como futbolista del Real Madrid, otra como ayudante de Carlo Ancelotti y una más como primer entrenador; y otra en sus dos años y medio como técnico en la máxima competición continental, donde no sabe lo que es sucumbir en un cruce.

Reafirmado por el éxito de sus decisiones en el pulso de octavos con el PSG y posteriormente por el sólido partido que completó con el once de Cardiff en Turín, el galo ha dinamitado los escalafones, dando paso a pujantes futbolistas como Marco Asensio o Lucas Vázquez en detrimento de estrellas que parecían intocables como Gareth Bale. Incluso Benzema ha perdido sus prebendas y ahora debe pugnar por un puesto.

La presencia del punta francés es la principal duda en la alineación de Zidane, que tendrá que decantarse por dar otra oportunidad a su nueve predilecto o apostar por el trabajo y la versatilidad de cualquiera de los dos agitadores que han contribuido a los mejores minutos del Real Madrid esta temporada.

Heynckes como aval

Otrora bestia negra del ya doce veces rey de Europa, el Bayern se aferra a su gran estado de forma para intentar regresar a una final que no pisa desde que se proclamase campeón en 2013. Cuenta para ello con un ingeniero de lujo, Jupp Heynckes. El viejo zorro salió de su retiro para rescatar a un Bayern que se consumía por la guerra entre pesos pesados del plantel con Ancelotti. Ironías del destino, puesto que el técnico de Mönchengladbach ya sufrió en sus carnes los desmanes de un vestuario plenipotenciario cuando llevó al Madrid a su séptima Copa de Europa.

Ganada ya la Bundesliga, el Bayern está a sólo cuatro partidos de amarrar otro triplete como aquel con el que se despidió Heynckes en su penúltima etapa en el banquillo bávaro, puesto que el 19 de mayo se las verá con el Eintracht en la final de la Copa de Alemania.

Cuenta Heynckes con las bajas de Arturo Vidal, Kingsley Coman y Manuel Neuer, además de con la duda de David Alaba, que se perdió el último entrenamiento al resentirse de sus problemas en el muslo. De no poder jugar el austríaco, su puesto en el carril izquierdo lo ocuparía el brasileño Rafinha. La otra interrogante del once del Bayern será la presencia de Thiago Alcántara o James Rodríguez en la medular.

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