LIGA DE CAMPEONES

Lo que la realidad esconde

Lucas Vázquez y Benatia en la acción del penalti que clasificó al Real Madrid ante la Juve. :: ignacio gil/
Lucas Vázquez y Benatia en la acción del penalti que clasificó al Real Madrid ante la Juve. :: ignacio gil

La polémica y el récord de ocho semifinales seguidas no deben evitar la autocrítica de un Madrid caótico

IGNACIO TYLKO

madrid. Más allá de polémicas o de conclusiones periodísticas tan dispares y contundentes como 'El robo del siglo', 'Máster en arbitraje' o ¡Fue penalti!, la angustiosa clasificación para semifinales de la Champions del Real Madrid, el carácter ganador de Cristiano Ronaldo y ese imponente torso desnudo del luso que acabó como imagen del partido, no deberían tapar una inquietante realidad futbolística. Parafraseando a 'Lo que la verdad esconde', ese drama estadounidense dirigido por Robert Zemeckis y protagonizado por Harrison Ford y Michelle Pfeiffer, la indiscutible y brillante realidad blanca en Europa no puede evitar la autocrítica en el vestuario de un club que está a sólo tres partidos de batir su propio récord y ser el primero que consigue tres Champions consecutivas.

Disfrutar de una estrella tan determinante como Cristiano siempre es una bendición, pero puede volverse en contra la 'Ronaldodependencia' si la figura falla en un día clave. Como ocurrió el año pasado, el cinco veces balón de Oro, a sus 33 años, está siendo decisivo en esta última fase al multiplicar juego y goles. El crucial penalti transformado contra la Juve es continuación de su doblete en Turín, con chilena estratosférica incluida. También selló tres tantos ante el PSG en octavos, dos en el 3-1 del Bernabéu y uno más en la victoria blanca por 1-2 en el Parque de los Príncipes. Máximo goleador histórico de la Liga de Campeones con 120 goles, el astro luso acumula ya 15 dianas en esta edición del torneo continental consolidándose como máximo goleador, a sólo dos tantos de su mejor registro en una sola temporada (17 en la 13/14).

«No me imagino jugar sin Cristiano. Está acostumbrado a eso. Al final la mete, nos vamos a casa con la victoria y ya está», aseguró Zinedine Zidane, sonriente tras ver cómo sigue su camino hacia el tercer título continental consecutivo. «Aumentaron las pulsaciones, pero me tranquilicé porque sabía que era decisivo. Gracias a Dios marqué y pasamos», dijo el propio Cristiano. El gol de penalti también ha supuesto que Cristiano se convierta en el primer jugador en marcar en once partidos consecutivos de la Champions. El luso no ha faltado a ningún partido del torneo continental, tomándose descansos en la Liga, donde, como ocurriera el pasado año, Zidane ha vuelto a saber dosificarlo para que se muestre imparable en esta segunda parte de la temporada. De los 41 goles que lleva este curso, 25 de ellos han tenido lugar tras el parón navideño.

Bale, Marcelo y Keylor, señalados en un equipo con Modric y Kroos tiesos, y 'Cristianodependencia'

Rey de los penaltis

Otro dato revelador que también alimenta la polémica: Cristiano es el rey del penalti en la Liga y en la Champions, por delante de Hugo Sánchez, otro madridista, en el torneo local, y de Leo Messi en la Champions. Sólo con el Madrid, ha lanzado 91 y marcado 77 penas máximas.

«No estuvimos bien y ojalá este partido nos sirva de aprendizaje», confesó Cristiano, tras recuperarse el Madrid de un ataque de pánico con ese 0-3 que estuvo a punto de costarle una debacle sin precedentes en la Copa de Europa. «Fue penalti, hemos pasado y ya está. Estamos contentos», subrayó Zidane, que si bien admitió que «el planteamiento de la Juventus fue mucho mejor», se quejó por haber encajado el gol más tempranero sufrido por el Madrid en casa en esta competición y confesó que tuvo que realizar un doble cambio en el descanso porque «algo había que cambiar».

Pese al triunfo final, el duelo deja varios señalados: el primero Gareth Bale. Ausente en las últimas citas decisivas, fue titular en detrimento de Karim Benzema frente al Atlético y en la vuelta ante la Juve, y fracasó. Dipuso de una gran ocasión, abortada por Buffon, pero ni rompió en ataque, ni se fajó en defensa. Su cambio en el descanso lo dice todo. También fue retirado Casemiro, incapaz de sostener en el primer tiempo a los Khedira, Pjanic y Matuidi, y de sacar el balón bien jugado. No le ayudaron Kroos y Modric, ambos muy tiesos. Tanto que el croata tuvo que ser reemplazado durante la segunda mitad por su compatriota Kovacic.

«Las entradas de Marco Asensio y de Lucas Vázquez nos dieron más energía, más profundidad, un poco de todo, pero la culpa no la tenían Gareth (Bale) y Casi (Casemiro). Luego, Kovacic nos aportó frescura y tranquilidad», explicó Zizou, sin querer apuntar hacia algunos de sus futbolitas y en concreto al galés, cada fecha que pasa un poco más fuera que dentro del club. Poco auxiliado por los centrocampistas, pero un fracaso el desempeño defensivo de Marcelo, sobre todo en un primer acto en el que su compatriota Douglas Costa le superó. En el otro costado Carvajal tampoco estuvo muy fino en la defensa de los balones cruzados hacia Mandzukic. Temblorosos también los centrales, sobre todo el debutante Vallejo, y muy deficiente Keylor. Más motivos para que Florentino fiche a un portero galáctico.

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