Real Madrid

Un apetito insaciable

Los futbolistas del Real Madrid, preparando la final en Valdebebas. /Juan Carlos Hidalgo (Efe)
Los futbolistas del Real Madrid, preparando la final en Valdebebas. / Juan Carlos Hidalgo (Efe)

Pese a sumar tres de las cuatro últimas Champions, Zidane y su plantilla recalcan que la «ilusión» por levantar la 'orejona' permanece intacta

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

«Nadie nos puede decir que tenemos menos hambre que los demás. Somos el Madrid y es lo que tiene este club. Siempre queremos más y vamos a darlo todo para hacerlo de la mejor manera». Zinedine Zidane fue tajante durante el día de puertas abiertas para los medios organizado con motivo de la final de la Liga de Campeones que medirá el sábado a su equipo con el Liverpool en el Olímpico de Kiev: a apetito no hay quien les gane. «No sé lo que tiene el rival. Lo que te puedo decir es que tenemos la misma ilusión, las mismas ganas, la misma entrega de siempre», subrayó el marsellés, desdeñando que el hecho de haber conquistado dos 'orejonas' consecutivas y tres en las últimas cuatro ediciones suponga que su equipo acuda a la cita con menos voracidad que los 'reds', que llevan desde 2007 sin alcanzar el choque decisivo y que no alzan el trofeo desde 2005. «Tenemos que demostrar lo que queremos en una tercera final. El rival tiene cosas y nosotros otras, pero nadie puede pensar que nosotros vamos a tener menos hambre. Igual que nuestra experiencia no significa nada, muchos de ellos no han jugado finales pero se van a matar y lo sabemos», insistió.

Un mensaje que el preparador lanzó en consonancia con el de su plantilla. Levantar la tercera Champions consecutiva «sería un premio al trabajo, al esfuerzo, al sacrificio, a la dedicación, al día a día», corroboró Sergio Ramos, uno de los integrantes del plantel más laureados pero cuyo deseo de seguir sumando trofeos no aminora un ápice. «No hay premio más gratificante que levantar una Champions», abundó el sevillano, que recordó que él pasó sus ocho primeras temporadas en el club sin tener la oportunidad de disputar una final, hasta que llegó la de Lisboa, en la que se vistió de héroe con un cabezazo sobre la bocina que abocó el pulso con el Atlético a la prórroga y posterior triunfo en la misma. «Por eso hay que darle valor y la importancia que tiene. Es muy complicado hacerlo y nosotros lo estamos haciendo», incidió el camero, que remarcó que el que capitanea es «un equipo de época».

«El Madrid nunca ha dejado de creer que la Champions era posible. Hemos hecho méritos para llegar a la final, hemos tenido en el camino huesos muy duros, que la gente creía más en ellos que en nosotros y los hemos dejado en el camino. Vamos a intentar defender el título y lograr una tercera Champions consecutiva que nadie ha conseguido y nos convertiría en un equipo de leyenda al que hay que darle el valor que realmente tiene», apuntó Sergio Ramos, que citó la «estabilidad» como una de las claves que han propiciado esta nueva edad de oro del Real Madrid en la Liga de Campeones, donde, de triunfar en Kiev, podría sumar un triplete de 'orejonas' consecutivas inédito desde que lo consiguiesen en los años setenta el Ajax de Ámsterdam y el Bayern de Múnich, cuando el torneo todavía se denominaba Copa de Europa. «A lo largo de mis primeras temporadas había mucho cambio de entrenadores, incluso de presidentes. No había una estabilidad y cuando tienes estabilidad todo está mucho más tranquilo», aseveró el central, que citó otros factores como la unidad del bloque. «Este equipo ha demostrado que dentro del vestuario no hay ningún tipo de ego, que somos todos uno y que remamos en la misma dirección», aseguró.

«Vamos a ir a muerte»

«Como hemos vencido las dos anteriores parece fácil, pero no lo es. Cada entrenamiento, cada partido en casa y fuera cuesta y llegar a una final es complicado. Sabemos lo difícil que es y por eso tenemos hambre de ganarla», espetó Marcelo, incidiendo, como Zidane, en que el apetito del Real Madrid no se ve saciado por mucho que en los últimos años haya hecho de reinar en Europa casi una costumbre. «Hay jugadores como Cristiano que han ganado muchísimos premios y estar en otra final demuestra el hambre que tenemos. No voy a cuestionar quién tiene más hambre, pero nosotros vamos a ir a muerte», prometió Carvajal, otro futbolista cuyo papel ha resultado determinante en los últimos logros de la escuadra merengue.

Más información

El hambre explica en parte, sin olvidar aquellos «poderes especiales» que emergen en la máxima competición continental de los que habló Kroos en su día, cómo ha podido llegar a Kiev un equipo que ha naufragado en las dos competiciones domésticas principales. «A pesar de las derrotas en Liga y Copa, nos hemos mantenido fuertes como equipo y eso es lo que nos ha permitido estar en la final de la Champions», desgranó Jesús Vallejo, uno de los jóvenes talentos que aterrizaron en verano pero que ha interiorizado ya plenamente el ADN del club.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos