Fútbol

Champions

Fase de grupos | Jornada 4

Proto fuerza el primer tropiezo continental del Barça

Suárez se lamenta./Reuters
Suárez se lamenta. / Reuters

Messi, humano, fue incapaz de marcar al portero belga y los griegos suman su primer punto

P. RÍOSBarcelona

El infierno griego se ha quedado en hoguera de acampada. Pero al Olympiacos le dio para sumar el único punto que hasta hora cuenta en su marcador y provocar el primer tropiezo del Barcelona en la actual Champions. No fue capaz de marcar un solo gol el equipo de Ernesto Valverde en el Georgios Karaiskakis y la consecuencia fue que la clasificación directa para octavos deberá esperar alguna jornada más. Ante la Juventus tendrá podrá sacar el billete definitivo para la siguiente ronda.

Hay noches en las que Messi solo no puede. Se hace humano y se ve incapaz de superar la adversidad. En Grecia se encontró con un muro en forma de portero. Proto se multiplicó para sacar todas y cada una de las que intentó el atacante azulgrana para cambiar el signo del choque. La magia del rosarino no apareció y el Barcelona lo acabó pagando. Entre otras cosas, porque el resto de sus compañeros parecen condenados a ser meros acompañantes. La sombra es tan alargada que, a poco que se ve secado el astro argentino, el Barcelona se tambalea.

0 Olympiacos

Proto, Elabdellaoui, Botía, Engels, Koutris, Tachtsidis, Romao, Odjidja (Gillet, min. 75), Figueras, Carcela (Pardo, min. 78) y Fortounis (Djurdjevic, min. 84).

0 Barcelona

Ter Stegen, Semedo, Mascherano, Umtiti, Jordi Alba, Sergio Busquets, Sergi Roberto (Deulofeu, min. 46), Paulinho (Rakitic, min. 62), Denis Suárez (André Gomes, min. 75), Messi y Luis Suárez.

Árbitro
Anthony Taylor (inglés). Amonestó a Panagiotis, Sergi Roberto, Engels, André Gomes.
Incidencias
Estadio Georgios Karaiskakis. 33.000 espectadores.

Con la ausencia por lesión de Iniesta, sorprendió sobremanera que Valverde dejara en el banco a Rakitic. Apostó por Paulinho, Denis Suárez y Sergi Roberto en la medular por detrás de Messi y Luis Suárez. Pero no le fue mal al cuadro azulgrana, al contrario, pues fue dueño y señor del choque desde el pitido inicial.

Más información

Mucho ayudó a ello la libertad con la que se movió Messi entre líneas. Bajaba a buscar el cuero y, desde tres cuartos de cancha, arrancaba una y otra vez en busca de la portería defendida por Proto. Una posición que no le es para nada extraña al atacante argentino. Esa posición en la que todo el mundo coincide que acabará disputando la mayoría de los partidos que aún le restan por disputar como azulgrana.

El portero belga evitó males mayores sacando hasta en tres ocasiones el gol a Messi. Y todo ello, antes del descanso. El conjunto heleno era un convidado de piedra en el choque, esperando atrás la defunción final en la Champions.

Al Barça le cuesta abrir la lata

Bien es cierto que Ter Stegen sacó una buena ocasión (casi la única) a Fortounis cuando se consumían los últimos minutos del primero de los tiempos. Pero la estiradas del Olympiacos morían la mayoría a muchísimos metros de la portería azulgrana.

Con todo, está costando este año abrir la lata. El Barça necesita generar un importante número de ocasiones para celebrar un gol. El partido ante el equipo griego no fue una excepción por mucho dominio que mostrara. Messi, Luis Suárez e incluso Semedo pusieron a prueba al meta local, pero la agitada hinchada de Olympiacos celebraba casi como un triunfo en el hecho de que no se hubiesen marcado goles antes del descanso.

Es insistir en lo obvio, pero la pírrica aportación anotadora de Luis Suárez está siendo clave en todo esto. Apenas tres goles en lo que va de campaña para el atacante uruguayo, los mismos que Paulinho. Su estado de ansiedad le convierte por momento en un compañero torpe a la hora de buscar las asociaciones cercanas al área rival. Su estado de forma dista mucho del idóneo para ser el referente ofensivo de este Barça, pero Valverde lo mantiene inamovible junto a Messi. Las ocasiones que sigue desperdiciando son grotescas. Y, ante Olympiacos, terminaron siendo claves.

La lesión de Sergi Roberto trastocó los planes de Valverde que buscó con Deulofeu algo más de verticalidad. Era obligada una marcha más para superar el entramado defensivos de los griegos, pero el gol no llegaba. Pese a su repliegue sobre el verde, el equipo de Lemonis entendió el sufrimiento azulgrana y, durante unos minutos, buscó con ahínco la portería de Ser Stegen. El alemán notó el aliento heleno en varias jugadas a balón parado, pero su mala racha en Liga y Champions no es casual. Hasta la fecha ha sido el único en batir al Barcelona en este grupo D, pero está lejos el equipo griego del nivel medio exigible en la competición. Al menos, para dar algún susto a sus otros tres rivales.

Cierto es que se terminó atragantando, pero más por demérito culpe que por propia iniciativa. Al Barça le sobró circulación y le faltó movimientos que abrieran alguna vía de escape. Las jugadas por el carril interior eran misión imposible y ahí se diluyó de forma notable la aportación de Messi. Sin el argentino, el Barça sufre. Los cambios que fue introduciendo Valverde no ayudaron a resolver el choque y el duelo acaba condenado a un empate sin goles que se convierte en el primer tropiezo continental del Barcelona en la temporada.

Fotos

Vídeos