El Barcelona tropieza con el Olympiacos

Messi conduce el balón ante Tachtsidis, su 'sombra' en el partido. /  AFP
Messi conduce el balón ante Tachtsidis, su 'sombra' en el partido. / AFP

Un Messi más humano fue incapaz de marcar al portero del conjunto griego, que suma su primer punto

JESÚS BALLESTEROS

El infierno griego se ha quedado en hoguera de acampada. Pero al Olympiacos le dio para sumar el único punto que hasta hora cuenta en su marcador y provocar el primer tropiezo del Barcelona en la actual Champions. No fue capaz de marcar un solo gol el equipo de Ernesto Valverde en el Georgios Karaiskakis y la consecuencia fue que la clasificación directa para octavos deberá esperar alguna jornada más.

Hay noches en las que Messi solo no puede. Se hace humano y se ve incapaz de superar la adversidad. En Grecia se encontró con un muro en forma de portero. Proto se multiplicó para sacar todas y cada una de las que intentó el atacante azulgrana para cambiar el signo del choque. La magia del rosarino no apareció y el Barcelona lo acabó pagando.

Con la ausencia por lesión de Iniesta, sorprendió sobremanera que Valverde dejara en el banco a Rakitic. Apostó por Paulinho, Denis Suárez y Sergi Roberto en la medular por detrás de Messi y Luis Suárez. Pero no le fue mal al cuadro azulgrana, al contrario, pues fue dueño y señor del choque desde el pitido inicial.

El portero belga evitó males mayores sacando hasta en tres ocasiones el gol a Messi. Y todo ello, antes del descanso. El conjunto heleno era un convidado de piedra en el choque, esperando atrás la defunción final en la Champions.

Bien es cierto que Ter Stegen sacó una buena ocasión (casi la única) a Fortounis cuando se consumían los últimos minutos del primero de los tiempos. Pero la estiradas del Olympiacos morían la mayoría a muchísimos metros de la portería azulgrana.

La lesión de Sergi Roberto trastocó los planes de Valverde que buscó con Deulofeu algo más de verticalidad. Era obligada una marcha más para superar el entramado defensivos de los griegos, pero el gol no llegaba. Pese a su repliegue sobre el verde, el equipo de Lemonis entendió el sufrimiento azulgrana y, durante unos minutos, buscó con ahínco la portería de Ter Stegen.

Cierto es que se terminó atragantando, pero más por demérito culé que por propia iniciativa. Al Barça le sobró circulación y le faltó movimientos que abrieran alguna vía de escape. Las jugadas por el carril interior eran misión imposible y ahí se diluyó de forma notable la aportación de Messi. Sin el argentino, el Barça sufre. Los cambios que fue introduciendo Valverde no ayudaron a resolver el choque y el duelo acaba condenado a un empate sin goles que se convierte en el primer tropiezo continental del Barcelona en la temporada.

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