El Atlético y la presión

Simeone, ayer en la rueda de prensa previa al partido. :: efe/
Simeone, ayer en la rueda de prensa previa al partido. :: efe

Los rojiblancos visitan La Rosaleda con el único objetivo de ganar y ponerse a seis puntos del líder

JAVIER VARELA MADRID.

El Málaga-Atlético podría ser un partido más de Liga pero realmente no lo es por muchas razones. La primera porque siempre será una cita especial para el entrenador del Atlético, ya que fue en La Rosaleda donde dirigió su primer partido como técnico rojiblanco en enero de 2012. Pero más allá de romanticismos, el duelo se presenta como una obligación para los jugadores del argentino. Necesitan sumar los tres puntos para que ello les acerque al Barcelona y les permita meter -si es que eso es posible- algo de presión al conjunto azulgrana. Esa será otra de las razones por las que el partido no será como otro cualquiera para Cholo. «En la segunda vuelta todos los partidos son finales, para todos los equipos los puntos tienen más valor», avisaba Simeone en la previa del partido.

Porque a pesar de que se enfrentan el segundo y el último de la clasificación, el argentino, fiel a su estilo, no quiere confianzas: «Habrá que tener concentración e interpretar donde nos sentiremos más cómodos en el partido. El Málaga empujará, la gente le ayudará, tienen entrenador nuevo y están jugando bien pese a que los resultados no salen. Tienen jugadores nuevos y todo eso genera entusiasmo». Y lo hará con problemas en la defensa por las obligadas bajas de Diego Godin y Stefan Savic por lesión, por lo que José María Giménez y Lucas Hernández serán titulares. Cuenta el Atlético eso sí con la buena noticia del regreso de Filipe Luis.

ALINEACIONES

El otro motivo por el que el partido no será uno más se llama Víctor 'Vitolo' Machín, que saldrá como titular en Liga por primera vez desde que llegó al Atlético. «Jugó contra el Sevilla de titular; entró en Lleida, también fue titular en casa (en Copa), contra el Girona entró 10 minutos, ante Las Palmas otros 15... Está en sintonía de crecimiento, encontrándose poco a poco con las necesidades del equipo», advertía el técnico.

Tampoco será un partido más de la Liga para el Málaga. Los últimos partidos -seis derrotas y dos empates- y los últimos acontecimientos -con la polémica marcha de Míchel y la llegada de José González- no invitan al optimismo, aunque el nuevo técnico se muestre «esperanzado» porque ve al equipo «fresco de mente pese a los que está cayendo semana tras semana». Sin embargo, es consciente del complicado reto que tendrán por delante porque «tenemos un déficit realizador y ellos encajan poco, pero no creo que piensen que les será fácil, ya que nos hemos ganado el respeto y además nuestra afición nos ayudará de forma incondicional».

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