La Rioja

Furia creciente en el Bayern, que se siente «estafado»

La indignación y la rabia crecen en el Bayern con el discurrir de las horas. Los bávaros rozaron la proeza, pero cayeron en la prórroga víctimas del poderío de Cristiano Ronaldo y, a su juicio, de la actuación del colegiado húngaro Viktor Kassai. Triste vuelta a casa, apeados de la gran competición ante un enemigo clásico y con su portero Manuel Neuer de baja para el resto de temporada por una fractura en su pie izquierdo. Además, han presentado una denuncia a la UEFA por lo que consideran una actuación «violenta y desproporcionada» de la policía española al cargar contra los hinchas alemanes en el Bernabéu.

Karl-Heinz Rummenigge, director general del Bayern, se quejó del arbitraje en la cena organizada por el club. «Nos han jodido. Es la primera vez que estoy tan enfadado», «¿Qué hacen las federaciones? Siento rabia. ¡Nos han estafado!», espetó, citado por la agencia deportiva alemana SID. Según otras fuentes, en ese mismo acto el futbolista Xabi Alonso, ex del Real Madrid, confesó a sus allegados que cuando se está al otro lado, es más difícil.

El técnico Carlo Ancelotti, muy poco dado a hablar de los árbitros y otro perfecto conocedor de la 'casa blanca', abrió ya la caja de las críticas en la sala de prensa de Chamartín. Respondió con ironía cuando le preguntaron si al final del partido había hablado con Kassai: «No. He ido a saludarle y le he dicho: good job [buen trabajo]», bromeó el entrenador del Bayern. «Merecimos más. Hubo decisiones que nos penalizaron. En cuartos de una Champions tienes que poner a un árbitro con más calidad; o eso o es el momento de poner los vídeos porque hay demasiados errores», añadió Ancelotti el cuestionarle si con el VAR el Bayern estaría en semifinales.

«Tres de sus jugadores -Lewandowski, Thiago y Vidal- trataron de acceder al vestuario del árbitro del partido. Se montó un gran revuelo, con presencia incluso policial, pero Kassai no reflejó nada en el acta. En el Bayern lamentan la expulsión de Arturo Vidal, la no segunda amarilla en cambio a Casemiro, pese a llevarse la mano al bolsillo, y los dos goles en fuera de juego anotados por Cristiano en el tiempo extra.