La Rioja

La vida es más fácil con Messi

Lionel Messi supera la marca del jugador del Celtic Emilio Izaguirre. :: efe
Lionel Messi supera la marca del jugador del Celtic Emilio Izaguirre. :: efe
  • Un doblete del argentino da el triunfo al Barcelona sobre el Celtic y le asegura la primera plaza del grupo

Con Leo Messi todo es más fácil. Regresó el argentino y, por ende, recuperó la sonrisa el Barcelona en la gélida noche escocesa. Él solo se bastó para certificar el triunfo ante el Celtic haciendo no solamente las veces de goleador, sino también las de guía y generador de fútbol. Con su doblete sigue encaramado a lo más alto de la tabla de realizadores en la Champions y permite a su equipo afrontar la última jornada de la fase de grupos sabiendo que acabará primero tras las tablas entre el Borussia Monchengladbach y el Manchester City.

Precisamente, se recuperó el Barça de su derrota ante el equipo de Guardiola y del traspiés liguero de hace unos días ante el Málaga. La ecuación es sencilla. A más vías de escapes, a más alternativas, más fácil es resolver cualquier tipo de complicación. Y con Messi sobre el terreno de juego, la x se despeja más fácil y rápidamente.

El argentino regresaba tras su ausencia liguera y se bastó para allanar el camino a los suyos. No ya por el gol, el golazo que abría la lata con la inestimable colaboración de Neymar, sino porque supo leer antes que nadie por dónde llegaría el triunfo.

Apenas se habían consumido los primeros 15 minutos del duelo en el Celtic Park, cuando Messi dio un par de pasos atrás, acercándose a su línea medular. Asumía el rol de hilo conductor para el ataque azulgrana. Hizo las veces de organizador a la par que Neymar y él comenzaron a buscarse por el centro. Era cuestión de tiempo que una de sus asociaciones diera fruto. El brasileño volvió a imaginar un pase magistral que no desaprovechó Messi para lograr el gol 400 de la era Luis Enrique.

No fue sencillo, como no lo está siendo casi nunca últimamente para el Barcelona. Los de Rodgers apelaban al espíritu indomable tan recordado por los escoceses. Dembelé parecía empeñado en hacer trabajar a los centrales del Barça. Si bien, era mayor el ruido que el fruto que sacaba el atacante pese a que contó durante buena parte del choque con espacios y un rival volcado en la portería de Gordon que permitía más fácilmente alguna galopada de los locales.

Había mucho en juego para los de Glasgow. Una derrota ante el Barcelona ponía fin a su billete por las competiciones continentales esta campaña. Como último de grupo y con apenas dos puntos se quedó incluso sin opciones para optar a la pedrea del grupo.

Por todo ello, Rodgers movió el banquillo para poner algo de mordiente arriba, pero Dembelé es un recurso que puede valer para la Liga escocesa, pero muy lejano del nivel que exige la Champions. El francés no acertó a conectar un cabezazo a pocos metros de Ter Stegen. Pudo ser la jugada que necesitaba el equipo escocés para voltear la inercia, pero ésta se mantuvo favorable para el Barça merced a un penalti sobre Luis Suárez. Messi acertaba el lanzamiento y certificaba la cuarta victoria de los azulgrana en los cinco partidos disputados en Champions.

Con el doblete del argentino, llegó el tiempo para que Luis Enrique echara la calculadora a funcionar y comenzara a pensar en lo que está por venir en este ajetreado final de año. Dio descanso a los lesionados Jordi Alba y Piqué, sacó a Neymar tras un partido bronco con su par, Lusting, y dio vía libre para que los apercibidos fueran ajustando su cuenta particular de tarjetas para llegar limpios a los octavos. Precisamente, Neymar y Rakitic no estarán en la última jornada en el Camp Nou. Quien sí podría estar es el último joven en debutar como azulgrana. Y es que el cambio de Piqué permitió el estreno oficial de Marlon, otro detalle positivo a guardar en la memoria colectiva en la helada noche escocesa.